
La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
No creas que así era mi vida diaria, pero fue una madriza que me dio que me entresas, que dices, wey, no se le va a olvidar. Nunca, nunca se me olvidó.
No. Mi mamá agarraba lo que se encontraba, wey.
No, mi mamá nunca me pegó, pero en la... Mi mamá agarraba, ¿qué te ocurre?
Nomás hacía así lo que agarraba con la mano, wey. Me pega más ahorita que...
Mi hermano le quemó cuatro veces la cuchara de madera. Sí, ahorita mi mamá me pega más, ahorita mis 28.
Queda chiquito. Mi hija la última vez que le di un zape, porque no sé qué me contestó.
Gracias, gracias. Me dijo, mamá, ya estoy grande, ya no me puedes pegar, y yo...
No, de repente mi mamá llega y... Un zape mareador.
Una espalda. Ay, no, yo sí, pobrecita de mi hija, sí fui muy exigente.
¿qué, qué? Muy exigente con elisa.
Muy. Sargento.
Modo sargento, ¿no? Pues es que de chiquita era tremenda, güers, gordón.
Ah, ¿sí? Ota.
¿tipo? Se madrió a todo el kinder, a todos, sin excepción, a las maestras, perros, gatos.
Mordía, pegaba. Era bien pegaloma.
Estaba emputada con la vida por el abandono del papá y estábamos en terapia y las mamás no me la invitaban a los cumpleaños. No, mamá.
Ay, no, horrible. Horrible, horrible, hasta que un día le di con el libro de psicología y se le quitó.
Y la psicóloga, no le puede pegar, yo, ¿cómo chingados no te vas a ir a visitar a tu hijo a harvard y yo al reclusorio, cabrón? Es su madre.
Santo remedio, diría mi mamá. Santo remedio.
Güey, a mí, yo siempre fui como el popular de la escuela, pero una vez, me acuerdo como en quinto de primaria, un güey hizo una fiesta en un rancho, esa es culiacán, aquel rancho, no sé qué, y daba invitaciones y daba invitaciones y a mí no me dio invitación. Y yo le pregunté, de que, güey, ¿por qué no me invita, por qué no, y está en mi salón, y yo, de que, ¿por qué no me diste invitación?
Dijo, es que mi mamá me dijo que no te podía invitar a ti. Y ahí llegué a mi casa llorando, como perra, ya sabes.
Hizo una fiesta mi mamá, me dijo, ¿cuándo es la fiesta? El viernes.
Y todo el mundo fue a mi fiesta. Qué bueno, por estúpido.
No. Ajá.
Las viejas estas también hacían eso. Ah, de que las que, o sea, pues los cool, fueron a mi fiesta.
Qué bueno. Ah, pinche, por gay, así de que, güey, literal.
Sí, sí. Pinches viejas, porque aparte yo me iba, así como así, esto haces una fiesta y no me invitas.
Serías afeminado, porque esa edad todavía ni siquiera. Era muy afeminado.
Por eso, pero declarado gay, así ya debe su, o sea, no. Pues en quinto fue cuando me empezaron a hacer bullying a mí, como, ya en sexto, ya, y secundaria, uno, dos, ya en la prepa, menos, pero también.
Había un niñito en la escuela. Porque siempre me defendía gente.
Entonces, no. En la escuela de elisa patricio, ese niño yo espero que haya sido bailarín.
Porque era, eso que lo traía ya nato. Ajá.
Y también le hacían sus feos, y yo le decía, júntate con patricio, mi amor. ¿qué cosa?
Porque también me lo rezagaban, y él decía, júntate con patricio. Ay, mi café.
¿por qué? También.
También enfermas las viejas, que puede hacer un niño. No, las mamás son las cabronas, ¿no?
Sí. Ay, son perras.
Yo me acuerdo que el día que llegué a enseñarle mi anillo de compromiso con david a elisa, ya no había niños en el kinder, más que los amiguitos, los hijos de mis amigos. Y yo, ¿y por qué están todos aquí?
Es que vamos a ir a casa de ana, y ana no había invitado a elisa. ¿ana qué?
No había invitado a elisa. Además, elisa no tiene papá, y agarró david y le dijo, ¿cómo no?
El papá de elisa soy yo, y la cargó. Ahí sí, david, sí.
¿quién es david? Mi último esposo.
Ah. Que el día que le habló rubén a las tres de la mañana, que quería ver a su hija, le dijo david, el papá de elisa soy yo.
Y ya tenía tres años y medio desaparecido, y un día pedo se le ocurrió que tenía hija. Y david le dijo, estás pendejo, el papá de elisa soy yo.
Y sí, iba por ella en la moto, y tenía su casquito. Ay, no.
Entonces, elisa lo amaba, sí. Ahí sí, david, sí fue mis respetos.
Nada más que la dejó de ver porque se divorció de mí. Y ya le dije, elisa...
Chau, güey. Vamos a un favorcito.
Mis novios son tus amigos, no son nada tuyo. Claro que...
Chau, ahorita que hablan... Me mantengo muy al margen porque le voy a salvar a su elisa.
No, ya, ya. Que la amenaza fue, si tronamos no vuelvo a ver a elisa.
Ya estoy. Vas.
Pero a elisa le dolió. Casi cinco años, pero ese estaba esperando la pensión y que lo trueno antes.
Él ya se veía becado, el cabrón. No va a estar listo, ya.
¿por qué? ¿tienes que becarlos después de un tiempo?
Después de cinco años de concubinato. De vivir juntos.
O de matrimonio. El que gana más lana tiene que mantener al otro.
¿en miami o aquí? Aquí.
¿aquí también? También.
Ay, qué bueno que no vivo con el cero. Pero ve a paulina.
Ve a paulina, pinche vago. Pero pues...
¿por y media? No, y ahora le quiero dar al mismo para que los mantenga.
Sí, sí, sí, sí. Y pau está, ojalá no lo logre el idiota.
Ojalá no lo logre. ¡estoy contigo!
O sea, eso de agarrar a los hijos para agarrar dinero, sí está cabrón. Sí, pau, fuerza.
La de huevones. Es que anda un dron arriba.
Ah, ¿sí? ¿eso viste o qué?
Masad. ¡masad!