
La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
Elisa se dormía en la panza de mi perro. ¿de tu perro?
Sí, le hacía yo en el... En el tragaluz un corral gigante con colchonetas y hartos cojines y todos sus juguetes.
Y se metía soren con ella, mi doberman. Qué buena onda.
Y entonces ahí se quedaba hasta que ya llegabas y elisa, así bien dormida, abrazada del perro en su lomo. Y una vez oigo a soren llorar y salgo y ella ya empezaba a caminar, entonces venía bajando la escalera.
No le hagas. Y soren venía así, con el lomo así, pegándola a la pared.
Sí saben los perros, ¿eh? Soren era inteligente.
Cómo extraño ese perro fue. ¿se murió?
Sí, pues, de 16 años ya estaba grande. Ah.
Duró mucho. Pero ese perro se iba contigo.
O sea, yo me iba al antro y se quedaba en la cajuela de mi camioneta. ¿cómo crees?
A esperar. ¿de veras?
Sí. O sea, obviamente no lo encajuelaba.
Un tipo de camioneta, ya sabes, que tiene nada más dos asientos. Sí.
Claro, él tenía educación de guardia y seguridad. Era un perro entrenado.
Como yo, pues, me encantaba la fiesta, pues, yo traía a mi doberman. ¿y quién?
Le estaciono el coche. No, porque no puede estacionarlo atrás.
Ay, veían a soren y soren. Y es más, déjenmelo aquí en la banqueta.
Ni se metían conmigo los del valet parking. Ni nadie.
Sí, pues, sí. Y cuando se metían, pues, salía el perro luego, luego en guardia.
Y yo, está entrenado, no te me acerques. Porque si yo le doy una orden, se te va a ir encima.
Así. A matar.
Nunca lo hice, que tomara la orden. Pero una vez venía yo en mi camioneta y traía una minifalda.
Y el tipo, ya sabes, el limpiavientos. Se me intentó recargarse para verme bien.
Y salió el soren desde atrás de la camioneta. Yo no sabía una persona brincar de espaldas tan lejos.
¿soren se llamaba? Soren, el soren.
Me encantaría tener otro, pero son de... Son de mucho entrenamiento, mucho...
Tienes que tener condición, llevarlos a correr al bosque, a la playa. Son perros que no pueden estar quietos.
Sí. Los perros grandes tienen que tener...
No los puedes sacar a caminar, los tienes que sacar a correr. A mí me entrenó uno larry casanova, no le hagas, como gente.
¿te lo entrenó? Sí.
Pero de verdad entendía como gente. Sí, pues...
No le hagas. Sí.
Mis perras se dan cuenta cuando yo traigo mala vibra, así que estoy cansada o triste o... Sí, claro.
Siempre te cachan los perritos. Son una joya bendita.
Ahorita te digo que regresando en octubre, me espero en dios, vamos a tener ya un perrito. ¿no tienes ahorita?
Tengo un perrito, una perrita y dos gatos. Oh.
El gato es como... Pero ya son tres perras y dos gatos.
Sí. El gato es como perro.
Se te avienta así a la panza a que le rasques. No, mis gatos y mis perros no se soportan.
Solo cuando estoy yo en la cama, se soportan. Cuidadito le hagan algo a mis gatas las perras, pues me las trago, entonces...
Ahí están encima de mí. Y mi casa, por supuesto, huele a perro y a gato.
¿perro y gato? Donde estés alérgica, pues vete.
Un día me armó un rollo, pero es que tu casa huele a gato. Y yo, ¿hasta qué viniste?
¿quieres? Tengo abapena.
No puedo hacer más por ti. ¿cómo?
¿lo mordé? ¿eh?
¿los mordió? No, es que alérgica y yo...
Ah, ya. O luego vienen...
Yo prohíbo que vengan a visitarme con perros. Me caga que traigan perros de visita porque mis perras son muy territoriales.
Se alteran, ¿no? Las alteran.
Y no me gusta que las alteren, porque chanik, sobre todo la york, se pone muy mal. ¿cuál puedo usar para la mesa de la familia?
Esto ya está limpio. Limpio, soy tabarro.
Queda una limpiada aquí donde están las esponjas, nada más. Déjame cambiar la vinagreta, ya saldría el café, ya.
Pesinho. Yo no quiero descafeinado.
¿tú? El que sea.
Descafeinado está bien. Ah, yo no.
El que sea, el que sea. ¿qué te vas a hacer tú?
Es que yo lo quiero para despertarme. Va.
¿quieres coffee mate? Poquitito, porfa.
Yo justo lo quiero para despertarme. No te creas que para...
No soy muy cafetera, pero... A esta hora me entra la fiaca ya.
¿ah, sí? ¿una cuchara?
Sí, porfa. ¿azúcar o endulzante?
Endulzante, por favor. ¿y qué tanto de café?
Seis gotitas. No, de café.
Ah, una cucharada. ¿massad también se fue a dormir?
Yo creo que sí. Ah, pero es que massad está en su suite.
Está feliz. Se fue a disfrutar, yo creo de...
Pues es que yo el billarcito. Yo no me metí al jacuzzi, pero jugué un montón de billar.
Qué rico. Sí.
¿dónde está la otra olla que le quitaste el plástico cuando la guardaste? Adentro, la metí.
No le hagas, hay un chorro de refrescos usados. Creo que...
Mío es un soda. Ajá, aquí está.
De manzana. Sí, aquí está.
Ese, ese es mío. No me lo he determinado, aquí estoy, no me he ido.
Espérame. Falta este lado de la estufa, ahorita lo limpio.
Huele agrio aquí. Se va de las superficies, ¿no?
Sí se calentó el café. Ay, no.
Esto se va a calentar en el microondas, ¿eh? Pues yo creo que como a las cuatro ya está.
¿eh? ¿cómo a las cuatro?
No, yo creo que más. ¿seis?
Pues yo creo que sí. Yo creo no.
¿no crees? Dice cinta que como a las cuatro.
Ay, qué asco. Ya no guardemos esos frascos, ya tenemos una colección aquí abajo, ya no necesitamos...
O bueno. ¿de qué?
De los frascos estos de mermelada y eso. Ah, pues tú.
Ya tenemos. Yo los guardaba por ti, pero...
No, pero ya tenemos como cuatro ahí, entonces podemos... No es necesario guardarlos todos ya.
Las tapas sí, las voy a lavar. ¿qué tal?
Tengo algo en el micro. Las tapas no me las tiras.
Estas no. ¿por qué?
No, nomás... Tengo unos cafés, ahorita sí.
No sabía que querías café. No, no, chule, no quiero café.
Entonces, ¿qué cara es tu proteína? Voy a tomar un polvito.
¿quieres una lechita de proteína? Ajá.
¿qué te vas a tomar? Una proteína.