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Bueno, pues como ya lo hablamos, creo que los terián son un problema muy grave en nuestra sociedad y no pretendo entrarle por un lado. Y por otro, pues acababa de hablar de la dignidad.
Entonces, no pienso revolcarme como gato en un rincón porque me parece ridículo. Y por otro lado, pues tengo síndrome de abstinencia, lo saben, y no hay nada que me lo resuelva.
Entonces, pues yo tampoco quiero hacer cosas. Así que me da mucha pena, pero justo me acabo de poner a llorar por cuestiones de dignidad.
Y ya dije que la mía no se vende. Así es que prefiero, dejo de fumar si es necesario, pero no me voy a convertir en un gato.
Y más, aplaudirle a esta nueva ola que hay que la gente se siente gatos y perros. No mames, no.
El grinch de la casa. El grinch de la casa de los famosos.
No. Y aunque fuera gatos, bueno, chance, pero gato me pincho.
Que por cierto es la única comedia musical que no me agrada porque me parece ridículo un gato jesucristo. Y aparte, a cambio de un 10% de alimento.
O sea, a pelear a ver si tragamos. O sea, llegan unos babosos.
Con todo respeto con mis amigos, que yo hubiera hecho tal vez lo mismo. ¿y yo tengo que jugar a ser gato para que nos den comida?
No. Mira que los amo, los adoro.
Y tal vez yo hubiera hecho exactamente lo mismo. ¿por qué?
También tengo mi lado ambicioso. Pero los terrenos son un problema muy fuerte en nuestra sociedad.
Hemos llegado y se ha dicho que es la generación menos inteligente que tenemos en el planeta. Por el exceso de celulares y de cosas.
Entonces, como ustedes saben, hay un problema muy fuerte con la gente que se siente terian. Quiere decir, gatos, perros.
Y hay gente que efectivamente, de hecho en la universidad de mi hija hay como dos pendejos que andan así vestidos de animal. Entonces, si soy una neurasténica, me da muchísima pena.
Hablé del pedo de la dignidad. No tengo intenciones.
No tengo intenciones de andar vestida de gato haciendo pendejadas para que me den un 10% de comida. Entonces, no.
Ustedes se imaginan que en el trabajo les pidieran que se pusieran a maullar y un traje de gato. Claro, esta es la casa de los famosos.
Todo puede pasar. Y como todo puede pasar, pues una de las participantes se rehúsa.
Debería haber alguien en el otro lado que diga a mí a esta hora de pendejos estoy segura. Y este...
Y pobres de mis compañeros, que están haciendo su mejor esfuerzo para recuperar. Incluso los que se sienten más culpables que subieron la apuesta.
Yo los entiendo, no es ofendir. No quiero ofender a nadie, por supuesto.
Pero pues yo no me juzgo el presupuesto de nadie. No, nunca no va a pasar.