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Yo no sabía que estaba eso ahí. Todavía me estaba cambiando de casa y había clavos de olor en las esquinas de las puertas que yo nunca me había dado cuenta.
¡no mames! Mi casa estaba llena de brujería, por eso me cambié.
¡guau! ¡no mames!
Mi casa estaba borrada de brujería, estuve muy cabrón. ¿cuántos años viviste ahí?
14. ¡no mames!
¿14 qué? Años.
¿viviste ahí? ¿no te diste cuenta de las...?
No, me hicieron miles de cosas hasta que se me apareció el pinche chamuco aquí atrás. El tipo del vestidor.
Que ese una vez estaba yo viendo la televisión. ¡ay, no!
Entonces estaba el vestidor y estaba el baño entrando al vestidor. Entonces la tele estaba enfrente.
Pero el mueble donde tenía yo todas mis cremas de cuerpo, de cara, de todo. Ajá.
Todavía estaba yo terminando los acabados de la casa. Entonces compré un mueble de estos que venden en el súper que los enroscas.
Y en eso... Pero aparte estaba el jacuzzi, con el mueble, seguía el escusado, el lavabo y ahí estaba la puerta.
O sea que las cremas hicieron esto. Y de repente veo todas las cremas que eran como 60 productos entre los perfumitos, las cremas, todo.
Sí, sí, sí. Salir volando en el vestidor.
Casi. ¿cómo las viste?
Pues porque yo estaba viendo la tele y estaba la puerta del vestidor y aquí la del baño. Entonces de mi cama se veía...
¿cómo volaron las cremas? Volaron.
Volaron, pero volaron chuecas porque... Sí, o sea...
Porque si hubieran salido de frente... Se hubieran empujado.
O se hubieran topado con la pared. Hay videos como en internet donde hay, por ejemplo, cocinas donde vuelan...
También me aventaron una vajilla completa, me la reventaron. Hay videos de eso.
No, estuvo muy fuerte todo lo que pasó. Y viste tú un tipo de cosas bien feas.
No lo quise ver porque lo tenía aquí parado y ese sí fue el día que dije me tengo que ir de aquí. Espérame, ¿qué hiciste ese día de las cremas, cintia?
Pues es que empezó a pasar las cosas de a poquito, ¿sabes? O sea, por ejemplo, dijiste ahí se cayó porque lo puse mal.
No, yo dije el mueble se va a haber zafado, llegó y el mueble intacto. Pues es que empezaron a pasar de a poquito, a poquito, a poquito, a poquito, a poquito...
Y fueron subiendo. Porque mi ex se accidentó, me iba a pintar el cuerno.
Estaban en cancún y se estaba ligando una chava cubana y entonces me mandó a decir que ya venía para méxico y se fue hacia uxmal. O sea, iban a ir a tirar a uxmal después del reventón.
Y en la carretera chocaron y la chava salió. Se mató.
¿qué? Entonces, a partir de eso empezaron a pasar un chingo de cosas.
Entonces, llegaron, un día llegó de una fiesta de la novela y había como ocho babalaos. Estaba tan cabrón que mi muchacha no quería abrir la puerta porque pensó que nos habían descuartizado porque la sangre daba la calle.
¿eso fue para qué? ¿para limpiarlos usted?
Se llamaba cambio de cabeza. ¿pero eso qué fue, para limpiarlos?
Pues es una de las cosas más cabronas que te pueden hacer porque pasan tu fortuna, se la pasan a la otra persona. Entonces, estuvo muy cabrón ese ritual.
¿pero tú hiciste eso con qué fin? Yo no lo hice.
O sea, yo estaba casada con francisco. Tú estabas presente, pues, en ese momento.
Llegué de una fiesta. Ah, y estaban haciendo eso.
Terminó alguna vez tendremos alas y fuimos al rincón del alcalá. Ajá.
Y entonces, yo me acuerdo que me tomé una cuba, fueron 56 pesos. Y le dije, mario prudhomme, le dije, no puedo manejar.
Me siento muy mal. Entonces, él me llevó y cuando llegamos sale francisco del garage.
Ya llegaron los que hacían falta. Y a mario le dieron un chingo de animales muertos.
Ve y tíralos a un pantrón. Estuvo bien cabrón.
No, si no entiendo, me perdí en la historia. ¿él nos solicitó?
¿él pagó por eso? No sé, francisco.
Yo nomás vi un chingo de güeyes cubanos vestidos de blanco haciendo rituales. Y metieron un chingo de cosas.
Y esos no eran santeros. Y nadie te avisó, ni te pidió nada.
Yo no sabía de esas cosas, güey. Nunca las había vivido.
Mami, es que fuerte. Y entonces, al día siguiente, nos íbamos a cuernavaca.
Porque él tenía obra. Era una orden de aprehensión.
Qué... Y entonces, nos fuimos.
¿pero quién hizo eso? El abogado, su esposa que estaban ahí.
Pues la niña nació en anitta. ¿la niña nació qué?
La niña nació en anitta. ¿la niña?
La hija de la esposa de mi abogado. Porque ella estaba embarazada mientras estaban haciendo todo ese ritual.
Y yo me acuerdo que yo me sentía como si me hubieran drogado. Y entonces empezaron a pasar...
Ahí vino el truene y empezaron a pasar un chingo de cosas. Pero empezaron...
Una... Un ventarrón que hizo así...
Estábamos mi prima carmen y yo dijimos, qué raro, ¿viste cómo sopló el viento? Pero empezaron desde la casa de desierto los leones.
Pero como nos estaban asustando, estábamos arreglando esta casa. Y entonces, un día salgo y era...
Los castillitos pues tienen transparente con madera el cristal. Y un día salgo de mi cuarto y me topo con una cámara.
Entonces, los arquitectos quitaron las ventanas a la calle y pusieron claraboyas redondas hasta arriba. Entonces, pues empezaron a pasar ahí cosas desde que lo traje del accidente.
Haz de cuenta que la primera vez todavía él estaba jodidísimo del pie y estaba todo lastimado. Entonces, fuimos al baño y en eso la tele todo volumen.
Entonces, él estaba cagando. Y entonces, voy a la recámara y le bajo a la televisión.
Y ni bien cruzo la puerta del baño y se vuelve a subir. Pasó como tres, cuatro veces.
Y francisco, coño, deja esa pinche puerta porque entonces la tele la vas a descomponer. Y yo, no me vas a creer lo que está pasando.
Ya de pronto me quedé enfrente y haz de cuenta que era como un jueguito de ping pong. Yo le subía y se bajaba, le subía.
Entonces, en eso mi hermano tuvo un accidente y la más chiquita se rompió la clavícula. Entonces, a mí me mandaron a cristel que se había roto el pie, mi sobrina.
Entonces, haz de cuenta que era la puerta de entrada, la salita, la puerta de mi recámara y luego una puerta del patio. Pero todas eran una frente a otra.
Entonces, estábamos, le saqué la tele a la sala a cristel porque traía la pata rota. Entonces, le puse cojines, estábamos viendo una película.
Y de repente, se abre la puerta, se cierra. El tiempo que caminas a otra puerta, se abre la puerta.
Y cristel y yo así, se cierra. Oímos que se abre la puerta del patio, se cierra.
Y otra vez, se abre la puerta del patio, se cierra. Se abre la puerta de la recámara, se cierra.
Y se abre la puerta de la calle y se cierra. Y cristel y yo así de...
¿no? Y entonces, nos tuvimos que cambiar.
La casa no estaba... Estaba terminada, pero no tenía closets.
Le faltaba arreglar el fregadero, lo pusieron así encima con una coveta. Porque ya nos estaban acosando mucho de la prensa, ya pegados a la puerta.
Un desmadre. Y entonces, pues, empezaron a traer un chingo...
O sea, trajo francisco un chingo de brujos. ¿un chingo de qué?
Un chingo de brujos. Entonces, la primera vez en esa casa fue cuando el ventarrón...
Y yo esa tele la mandé al cuarto de huéspedes y compré una nueva. Entonces, las niñas, las hijas de carmen, se fueron a ver la tele a ese cuarto.
Y cuando viene el ventarrón, vienen bajando las niñas. Es que se nos prende y se nos apaga la tele.
Y yo... La misma que se subía y se bajaba.
Y entonces, llegaron a cuidarme mi amigo luis y mi amiga lorena. Porque yo estaba tan mal que decían, esta se va a suicidar.
Entonces, me fueron a cuidar. Y yo tenía un doberman.
Entonces, la escalera era de este acero que hacen como café porque era arte bruto. Y entonces, de repente, estaba yo en la madrugada y empiezo a oír que martillaban.
Y yo pensé que era la puerta del garage. Y entonces, bajo, al momento que estoy saliendo, se seguían oyendo los martillazos.
No era la puerta de afuera porque nos asomamos. Y venían saliendo justo lorena y luis de las otras dos recámaras.
Y mi perro estaba ladrando al vacío en la esquina de la escalera. Entonces, esa noche nos dormimos mi perro, luis, lorena y yo en mi cama todos.
Y ya después se oía que subían las escaleras, que bajaban. Y yo me empecé a acostumbrar a tener michocarreros, ¿ves?
No, man. Y entonces, llegó cala ruiz, que es una amiga que lee cartas y todo el pedo a querer limpiar.
Y me dijo... ¿quién?
Cala ruiz. Ah, yo dije, ay cabrón.
Y la que escribe para una revista que se llama, también es de televisión de chistes. No, es que yo entendí gala, dije, ay.
No, cala ruiz. Y entonces, me dice que...
Dice cala, esto no se va a poder cerrar. Yo no lo puedo cerrar.
Esto es un moral cabrón. Entonces, trueno con francisco.
Ah, no, ya había tronado. Y empiezan a pasar un chingo de cosas.
Entonces, se viene saracho. Porque yo andaba, empecé a andar con lalo.
¿quién es saracho? Y mi saracho era mr.
Mundo. Ah.
Mr. Universo, pues, pero de esas.
Pinche mono como de 1. 90.
Pues, saracho se agarró y se salió en la madrugada porque estaba en el cuarto de huéspedes. Entonces, yo aquí no me duermo más.
Y se fue como a las tres de la mañana. Luego, otra vez llega marta acuña y otra vez, están subiendo las escaleras.
Yo, ¿sí? ¿sí suben?
Y marta, así, ay, qué pedo con tu casa. Y entonces, luego, me dice cala que tenía que hacer una limpia.
Entonces, tenía que quemar chiles secos en el copal, en la de esta de copal. Después, azúcar y no me acuerdo qué otra hierba.
Estábamos mi asistente. Y yo.
Ajá. Y empezamos a limpiar y el perro al lado.
Y empiezan a aullar, cabrón. Y todas así de, pasó.
Entonces, voy y le voy a regalar un mueble a mi hermana. Y atrás del mueble, un chupamierto.
¿un qué? Un chupamierto seco.
¿chupamiento? Un chupamierto.
¿qué es eso? Un colibrí seco.
Un pajarito. Ah.
Un colibrí. Y luego, otro día, le voy a regalar otro mueble y una bola de plumas así como con costras de sangre ya ahí.
¿qué? Ay, qué asco.
Y luego voy. Esta es la brujería que dejaron.
Y sacamos brujería, brujería, te digo que 14 años después.