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Como a veces uno... ¿te ha pasado de repente cosas fuertes en tu trabajo, mariana?
¡uf! O sea, de repente que tengas problemas con alguien que esté enfermo o esté grave y tú tengas que estar trabajando.
Sí. ¿con quién?
Me tocó con mi abuelita. ¿en serio?
Y me tocó con mi papá. Es bien difícil.
¿en serio? Sí.
¿y qué hiciste? Pues tenía que ir a trabajar y regresar.
Y pues estaba mi mamá y la familia ahí como haciendo rondas en el hospital. Mi mamá sobre todo, que no se despegó.
Pero, híjole, horrible. Con mi papá fue bien duro porque...
Este... Él entró al hospital para que le hicieran un estudio, pero le tomaran una...
Muestra... Tenía como mucho reflujo y mucho dolor entre el estómago, el intestino y el diafragma.
Entonces es un lugar donde se intersectan estos tres órganos. Y le tomaron una biopsia para descartar que fuera cáncer.
Entonces le dijeron, señor, en dos semanas lo vemos. Y mi papá la semana estaba doblado de dolor en su cama y no comía, no se levantaba.
Entonces mi mamá lo llevó a urgencias. Siempre tuvo el beneficio.
Mi papá siempre trabajó en pemex. Ya está.
Hijo de tu puta madre. Y entonces, este...
Yo estaba de gira. Mi mamá no me dijo nada.
No me decían para no preocuparme. Mi mamá lo estaba cuidando.
Pero llego a la casa y de repente no hay nadie. Y yo, ¿dónde están?
Y mi mamá en el hospital. Tuve que traer a tu papá a urgencias.
Pues, vente para acá. Y yo estaba embarazada de valentina, de mi primera niña.
Siete meses de embarazo. Y de repente llego al hospital y me dice, mi mamá, tu papá está muy grave.
El doctor quiere hablar contigo. Mi mamá ni siquiera pudo hablar conmigo.
Sí, era una situación muy extrema. Entonces, pues ya me pasa el doctor.
Y me enseña una placa de pulmones de mi papá. Y me dice, mira...
Ah, mi papá ya llevaba además una semana en el hospital. Yo fui y vine.
Mi hermano le tocó también estar en ese momento fuera. No me acuerdo si estaba terminando su maestría en españa.
No me acuerdo, pero pues estaba como muy complicado que viniera. Y le dio neumonía.
La neumonía no es bronquitis. Cuidado, la neumonía es una bacteria que puedes evitar.
Es más, ya hay vacunas para evitar la neumonía. Yo ya me la puse de 40 para arriba.
Lo ideal es de 50 para arriba, pero de 40 para arriba ya te la puedes poner. La neumonía es una bacteria que te come los tejidos de los pulmones.
Y entonces no puedes, no tienes suficiente oxigenación y te mueres. ¿y te qué?
Te mueres. Ajá.
Entonces, a mi papá, mi papá llegó tarde al hospital. Se aguantó dos o tres días.
Que fueron, pues, clave. Porque la neumonía te la tienen que erradicar a los siete días.
Si no, es muy difícil salvar a la persona. No manches.
Entonces, pues, a mi papá se le erradicaron a los diez días. Pero los pulmones estaban más carcomidos de lo que necesitaba.
El cuerpo humano, por decirte una cosa, necesita el 97% de oxigenación para vivir. Y mi papá tenía un 95.
Me enseñaron la placa de los pulmones. Y mi papá, y parecía una servilleta quemada de cigarro.
Así todo carcomido de la bacteria, los pulmones. Y mi papá también siempre había fumado.
Entonces, me dijeron, tu papá, o sea, en condiciones normales, una persona así duraría una semana. Pero tu papá está muy bien y muy fuerte de todos sus órganos.
Probablemente dure dos o tres. Pero tu papá no va a vivir.
Yo con siete meses de embarazo, pues, con razón mi mamá no quería hablar conmigo. No podía ni abrir la boca.
Y, este, ay, y bien difícil, porque además a mí me estaban organizando varias marcas con las que estoy muy agradecida. Me organizaron mis baby showers.
Y, pues, ya estaba todo confirmado. Ya estaban las invitaciones.
Y, pues, yo no quise cancelar nada. Entonces, iba a mi baby shower, o sea, por un lado, pues, de mi hija que venía en camino.
Y por el otro llegaba yo. Al hospital con mi papá.
Y, puta, o sea, así me echaban mis lloradotes antes de entrar. Y, pues, yo no quería que me viera mal.
Y él no sabía. Mi mamá nunca le pudo decir que estaba tan mal que se iba a ir.
Hasta que un día mi papá así me dijo, hija, o sea, cada día me siento peor. ¿qué tengo?
Y le dije, mira, mi mamá no puede. O sea, no puede decírtelo.
Pero, pues, tú a mí siempre me has dicho la verdad. Le dije, papi, tú no vas a vivir.
La neumonía te comió tus pulmones. Y estás tan sano de todo lo demás que vas a vivir un poquito más.
No sabemos cuánto. Y me dijo, ay, hija.
Y, pues, ahí sí me solté llorando. Y me dijo, ay, hija, no me puedes meter en un cuartito.
Y ahí déjame. Yo voy a estar bien.
Le digo, ay, papá, no seas tonto. O sea, ahí en pemex los cuartos son dobles.
Es un servicio social. Pero nos hicieron favor de dejarnos una casa.
Una cama libre. Y yo me iba a dormir todas las noches con él.
Yo lo cuidaba en las noches. Pues, hasta que se fue.
El único día que me fui a bañar en la mañana a mi casa, ya había llegado mi mamá y mi hermano. Y, pues, fue cuando empezó a agonizar.
Yo vivía muy cerquita. Y me dijeron, vente para acá.
Y, pues, sí, llegué todavía a agarrarlo de sus manos. Y en ese momento se fue.
Ay, mi amor. Ay.
Sí, mira, han pasado 12 años y me duele como si fuera ayer. Mi papá lo quiero mucho hasta la fecha.
Claro. Fue un gran maestro para mí.
Sí, se me fue pronto. De 63 años.
Muy joven. Muy joven.
Ajá. Ay.
Parte de la vida, ¿verdad? Ay, perdón.
Me agarró. No te preocupes.
Si lloro con una historia es con la de mi papá. Sí, me hace falta mi papi.
Ay, mi amor. Pero, bueno, sé que me cuida.
A veces así tenemos que ser, ¿verdad? Tenemos nuestros angelitos.
Sí. Todo va a estar bien.
Ay. Pues, sí, todo ha estado bien.
La verdad que las enseñanzas son en vida. Y siempre me decía, además, mi papá, que siempre era como muy objetivo.
Me decía, yo no soy para siempre. Yo me voy a ir.
Ajá. El ciclo de la vida es que yo me muera.
¿no? Sí, malo cuando se van los hijos o eso antes.
Pues, eso sí es una desgracia, la verdad. Pero, sí, mi papá siempre me decía, yo me voy a ir.
Así que aprovechame y disfrútame porque no soy para siempre. Claro.
Nuestros papás no son eternos. Ay, no, comadre, por eso hay que aprovechar.
Ay, sí, por eso hay que consentirnos. Hay que disfrutar a la familia en todos los aspectos.
Sí. Uno nunca sabe qué pueda pasar.
¿verdad? Se enfermó de un día a otro, literal, y en tres semanas se me fue.
Digo, hay situaciones como los accidentes donde ni siquiera te puedes despedir de tu ser querido y la noticia del accidente es horrible, ¿no? Y hay otras peores donde se enferman con enfermedades largas y horribles como el cáncer que duran cinco años, ocho años, y toda la familia sufre y también como que es una agonía horrible para todos.
Claro. Sí tuve tiempo de despedirme de él.
Pero, pues, sí, no deja de ser difícil despedirte de tu papá. Claro, que no deja de ser difícil.
Ay. Ay.