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La ouija, no, yo he comprado varias ouijas, las he comprado en mercado libre. Ah, metí en la promoción.
No, pero ahí está. Como el convencionario, ¿está bien?
No, no. Pero si las puedes comprar, ¿eh?
¿eh? Si las puedes comprar.
Sí, pero las fabrican una familia que hacen ouijas que vienen en no sé en qué estado de méxico y las hacen desde cero. Veracruz.
Con madera, talladísimas. Ajá.
Y vienen, llegan a tu casa, cuando te la mandan, tipo, tienen un olor muy particular. Han muerto.
Y se lo toman muy en serio. Y hemos jugado en la, hemos jugado en mi casa, hemos jugado en el cementerio, en lugares embrujados.
Justo les estaba comentando que he ido a muchos lugares embrujados acá en méxico. Pero los tres seguiste los mismos.
Parece el tiempo de la noche, va a estar parado así viendo. Los siguientes, los siguientes, los siguientes.
Yo ahí tengo una arriba, va a decir. Ahí tengo una arriba, ahorita la vamos a...
No me dejes mal, alia. No, estoy contento.
Ay, karina dormida y fea de así. Ay, la tomo yo así.
Karina dormida y fea de así. Meditando.
Y tú caes, y tú caes, y tú caes. El tipo que es el más raro que te ha pasado jugando.
No, tú eres muy católico. No, lo más raro es, o sea, una vez.
Ay, no se vaya a elevar en la noche este. No.
Ya, yo te la hice. Ya, yo te la hice.
No, pero una vez fuimos a jugar a la ouija y fuimos con unos amigos míos y una tía de él, de los chicos. Y estábamos jugando y después de cinco, diez minutos, estábamos al lado de una tumba literal.
Fue en el panteón dolores. Es que es gigantesco.
Es enorme. Guadalajara, ¿no?
¿dónde es? No, en ciudad de méxico.
No. En chapultepec.
Es que en tu colonia se llama guadalajara. Amarte duele.
Y empezamos a jugar y... Santa fe.
Ya de por sí, tipo, la vibra el lugar, o sea, muy fea. Y la tía empieza a llorar.
Así, llorar. Y decía, por favor, vámonos.
No es burla, por las dudas. Es...
Te estoy contando. O sea, se me ven como un pendejo diciéndoles porque estoy imitándola.
Es como... Dice, por favor, vámonos.
Dejen de jugar ya. Y yo, tipo...
¿por qué? ¿qué pasa?
Todo eso gritando. Porque no estaba tan...
No estaba cerca. Estaba como...
No sé. De aquí a la sala.
¿cómo? De aquí a la sala.
Sí. Y ella estaba con el guard...
El seguridad. Eso fue en pandemia, creo.
En 2021, por ahí. Y le digo, ¿qué pasó?
¿qué pasó? Ahí viene una...
Ahí viene una sombra. Se está moviendo entre tumba y tumba y cada vez se acerca más y más y más.
Y llorando. Pero llorando así, con lágrimas.
Por favor, frenen ya. Y yo, tipo...
Fum. Frenamos todo.
Y nos fuimos corriendo hacia el auto. Y cuando íbamos corriendo hacia el auto, yo iba último y, literalmente, sentí pisadas de alguien corriendo tras mí.
Así... Tú, tú, tú, tú, tú.
Porque había, tipo, hojas secas y se escuchaban los pasos. Y me di vuelta así rapidísimo.
No había nadie. Y nos fuimos así...
Fum. Fum.
A la verga. A mí, ¿sabes qué me ha pasado seguido?
Que, güey, por ejemplo, si hay cosas como... Algo que me está como atormentando, así de que, no sé, algo que me trae muy preocupado o algo así, y de repente, si estoy al aire libre, se me aparecen lechuzas.
O sea, no de que se me aparecen, pero las veo, ya sabes, como que... Lechuzas.
Ah, como blancas. Te lo juro por dios, así.
Y has de cuenta, ha sido como, no sé, cosas tipo... Una vez estaba muy enfermo y traía mil pesos.
Dos y así, como que, güey, ¿qué hago? No sé qué.
No me... Yo no me quería operar.
Y era como que... Y de repente, así en la noche, así de que...
De la nada, estoy en casa de una amiga y has de cuenta que estaba la terraza abierta. Y de repente, así que...
Y, güey, volteo y la lechuza blanca. De esas, me han pasado más de diez veces.
Qué raro. Siempre que las veo, digo como...
Lechuza blanca. En la ciudad de méxico.
Como que digo... No, no, en méxico.
Nunca me ha pasado en méxico. En los ángeles.
En los ángeles. Y siempre digo, güey, no mames, o sea, como que...
¿y buscas el significado? No, nunca he buscado el significado, pero son cosas como que te pasan recurrentes.
Y siempre es como, sí tengo algo que me está agobiando. Nunca es de que, ¡ah, estoy feliz!
Ja, ja, ja. Y volteo y veo.
Nunca. Siempre ha sido como...
Lo bueno es que es blanca, tipo... Por cierto, que cuando, no sé, pasa a veces con ciertos bichitos que son como, no sé, hay cuervos, ¿no?
Los cuervos son como... Ajá, sí, sí, sí.
O los búhos. Ajá, que son como...
Igual a la orgía, ¿no? Güey, una vez, esta no es de miedo, es de risa, güey.
Una vez así me pasó, pero con un pelícano en el mar de cortés. Así que iba con unas amigas en un barco, la chingada, y de repente así de que, vámonos a la...
O sea, ya cuando te montan enfrente para que lo haces la tarde, yo me hice la cool de que, yo me voy nadando. De repente voy nadando y venía un pelícano así de que, pero, güey, el pelícano pues lo ves volando y lo ves normal, pero cuando se va acercando a ti es un dinosaurio.
Es una manchota. Y, güey, y viene volando y es así, yo, ¡ah, me me toque!
¡tasca! Y así.
Y mis amigas se cagaban de risa y yo, güey, no se rían. Y empezaba a llorar de aquel pelícano.
Tres embestidas y yo, ¡ay, ya no te hice nada! Y que hayan pensado que soy un manatí, guay.
¡ya, pelícano! Te metías, tú te metías, te metías.
Claro, güey, me daban pavor. Es que ves, empiezas...
O sea, lo ves así y de repente soy yo, guay. Me da miedo, cabrón, güey.
A ver, vas, vas, vas, vas, vas, vas, vas. Memo.
Memo, vas. ¿te llamas memo?
Que es un otoño. A ver tú.
¿también? Guillermo antonio, de hecho.
¡ah, sí! ¡ah, ya ves!
Guillermo antonio. Tengo poderes.
Ahorita les cuento una verdad. Guillermo antonio.
Memoria. A ver, una...
¿tú cómo te llamas? Una que vi más allá de contar de otras.
¿qué hablas? Voy a contar una que sí viví.
Saliendo de... ¡qué calor!
No, no tienen calor. Sí, perdón.
Es que no es... Sí.
Aquí no hay... Y no podemos abrir la...
No, sí. Ay, cómo no.
No se puede todavía. O sea, no hay ducto aquí.
Pero tú saliste ahorita a... Me regresaron.
A ver. Ay, qué castigada.
No pueden salir. No pueden subir a su suite.
Ay, qué perra. O sea, ¿no pueden ir a su cuarto todavía ustedes?
No, todavía no pueden ir a su cuarto. Todavía no pueden ir a su cuarto.
No. No, están poniendo la rosa.
Todavía la... Sí.
Champaña. La champaña.
Sí, velas y todo. Muy bonito.
Muy bonito. No, saliendo...
Saliendo de un... Que está pronto.
Una cruz en la cama. Saliendo de un antro...
Sí. Saliendo de un antro en el sur de la ciudad de méxico, fui a dejar un amigo en la zona...
No, en la zona de coyoacán. Zona de coyoacán, que además está el del aguacate y hay muchas cosas ahí.
Exactamente. Hay muchas cosas raras, digamos, por la zona.
Pero bueno, nosotros íbamos saliendo del antro y el amigo con el que iba, charly, te mando un fuerte abrazo. Me decía, no, es que...
Esa es una bocina. No, pero...
Aquí está charly. Ahí está charly.
Allá está charly. Allá.
Me dicen es un mimo. Es un mimo.
Es un mimo. Mimo.
Ahí está la cámara. Aquí estoy, charly.
Bueno, pero también acá hay... ¿a dónde?
Y allá adentro... Ah, esas son cámaras que prendemos.
Sí, eso también. Eso también.
Hola. Bueno, y no sé qué me estaba explicando.
Jefa, no te olvides de mí, jefa. Él había leído en el periódico no hace mucho tiempo.
Me está diciendo como de coto, me está diciendo... Algo pasó de que un como hombre religioso, algo así, había hecho una atrocidad con una familia y que se había escapado y que la policía no lo pudo haber agarrado y que decían que era por la zona de coyoacán.
No, espérate. Yo...
Está bien, está bien. Ahí vamos manejando.
Ahí vamos manejando. Y de repente volteo.
Vuelvo otra vez. Digo, no es cierto.
Vuelvo, vuelvo a ver. Vuelve el güey.
Espérame. Espérame.
Espérame. Y veo a alguien así como si fuera un monje, pero flotando, o sea, como flotando, flotando.
No lo estoy... En serio no lo choreo.
No venías muy... Y pensé, pensé.
Justo. O de alguna sustancia que trae.
Y pensé. Pero no, tampoco, tampoco.
Y entonces volteo. Y le digo, charly.
Volté a charly. Y me dice, no, no, no, córrele, córrele, córrele.
Entonces damos la vuelta. Damos la vuelta.
Le digo, charly, ¿viste? Sí, sí, viste.
No, vámonos. Me dice, vamos a dar la vuelta otra vez a ver si lo vemos.
Volteamos. No.
Y ya no había nadie. Pero te estoy hablando que 30 segundos que dimos la vuelta nada más a la siguiente calle y ya no estaba, pero literal, un como monje flotando.
Y ya no supiste nada. Y ya no supimos nada.
Eso es lo más que... Ay, les hace falta.
Les hace falta dios. Les hace falta dios.
Vayan más a misa. Tienen que ir a misa.
Vayan más a misa. Eso.
¿quién más? ¿quién más quiere compartir una historia?
Ya tengo una.