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¿estás emocionada, abueli? Ay, sí, bien contigo.
Gracias por haber venido. Ya no quiero hablar tanto porque me van a dar ganas de llorar.
No, no, no, no llores. Nomás porque se te corre el maquillaje, ¿sí, no?
Exacto. Sí, no, sí, te aceptaba que lloraras.
No, no llores, no tienes por qué llorar, no tienes. No, sí, muy bien.
Nos vamos a ver. Estás emocionada, yo sé, has logrado bastante.
Bastante, y aquí estoy, y no me voy. Ay, no, no, no, ya.
Este, ernesto, tú tienes, te vi que traías kleenex. ¿cuándo usted?
Traías kleenex. En tu papel de baño.
Ah, no. O unas hojitas húmedas, ¿quiere?
No, yo porque como traigo alergia y no voy a andar con una cosa de estas. Sí, kleenex no tenemos.
Eso es lo que me decía ella, pero dije, yo le vi algo aquí a... Servilletas.
Sí, gracias, pero le puedo traer servilletas. Ah, es mejor, blancas.
Sí. Por favor.
Gracias, ernie. Sí, gracias.
Un saludo a toda la gente que sigue votando, voten, voten por su favorito, por favor. Estamos en la recta final de este proyecto, hoy se va alguien con el séptimo lugar, nada mal, pero siempre se puede mejorar, siempre se puede más.
¿y mañana? Gracias, ernie.
De nada. Gracias, ernie.
Gracias. Toma.
¿y mañana? Y mañana con el sexto lugar.
¿y el domingo? Sí.
Uno, dos, tres, cuatro y cinco. Es el último día.
Déjala ahí ya que se enfríe tantito, ¿no? Ahí al lado de mi bolsa y ahorita la guardo.
Gracias, eh. Sí, de nada.
Deja, voy a cambiarme para... El último día.
La última semana, este domingo. ¿te la pasaste bien?
Uy, no, cállate. Con unas metidotas de pata, pero bueno.
No pasa nada. Es que aquí no, aquí es muy difícil.
Aquí no se puede platicar a gusto, ¿verdad? Nada.
Y yo que soy bien platicadora, olvídate. Aparte, pues a uno se le olvida que...
Que traes micrófono y que te están grabando todo el tiempo. Entonces, quisieras platicar todo el chisme, todas las cosas.
Ay, sí, pero no se puede. Ya veo.
Estoy muy contenta que hayas venido. Ya me quedé más tranquila porque cuando no he venido...
Yo he venido, cuando me invitas siempre he venido. A tus novelas, en la presentación de algunas novelas yo he venido.
Sí, no, pero esta vez que no te habían traído. Yo decía, ¿por qué no he venido?
Algo pasó. Nomás avísame con tiempo cuando quieras que venga y yo vengo.
Sí, porque aparte ya... Por las citas de los doctores.
Sí, porque ya vas a poder venir de reynosa, es más fácil. ¿ah, sí?
Bueno, de houston también. Pero está mucho más económico el vuelo, ¿no?
No, y se tarda menos tiempo. Tienes que estar una hora antes, no dos, como tú dices.
Y el aeropuerto está... Bueno, ¿te cruzas caminando el puente?
O sea, cuando hay quien me lleve, me llevan. Y si no te cruzas, no.
Ahora me cruzó... Me dejó karina en el puente y yo me crucé a pie.
Que no hay problema porque iba estirando la maleta. Ajá.
Este... Y allá me estaba esperando el hermano de alma rosa, que los conozco de toda la vida, la esposa de juan, perico, y él me hizo el favor de llevarme al aeropuerto.
Un saludo para perico y sonia de reynosa, a mi compadre juan y a mi comadre alma rosa, a las muchachas, a carlos, a todos, a todos, a todos. A todos que andan en vallehermoso en chinga con los domingos.
Organizando. Con la casa de los famosos.
Un beso, un abrazo a todos los que están cooperando para las valleheras, a toda la gente linda de allá. Gracias.
Gracias por todo el amor, por todo el cariño. Acá andamos en la casa de los famosos, muy contenta, muy emocionada.
Nunca me pensé finalista. Nunca me lo pensé honestamente y hoy me siento...
Ya estás. ...
Muy afortunada. No me la puedo creer.
Ni yo me lo puedo creer. Han sido días súper sensibles.
O sea, hay días que... Que en la regadera...
Así me dan ganas de llorar y no sé ni por qué. Porque me siento bien, me siento contenta.
Eso. Me siento a gusto.
Pero también eso es un sentimiento muy bonito. Sí, y debes de llorar para que...
¿sí? Para que se limpie.
Para que salga, ¿no? Sí.
Todo. Yo cuando me va...
¿qué consejo le darías a todos los jóvenes que nos están viendo para su futuro, para una vida linda? Pues, ¿qué te diré?
Yo no veo... Yo no veo la forma en que realmente escojan la habilidad que tienen para escoger su carrera, ¿verdad?
Porque trabajar en lo que te gusta es una bendición. Lo haces y aparte te pagan.
Haces lo que te gusta, ¿verdad? Entonces, sobre todo, sobre todo, investigar a ver qué es lo que les gusta hacer para que puedan escoger una buena carrera o algún derivado de ella, ¿verdad?
Que puedan trabajar en lo que les gusta para que sean felices. Esa es la meta.
Esa es la meta. Porque ¿cuántos escogen una carrera sin saber exactamente de qué se trata y a los dos semestres no es lo que les gusta?
O cuando acaban. Y hay que...
Y eso está peor. Y hay que dejar la carrera y escoger otra.
Porque... Porque vale la pena.
Vale la pena. O sea, ¿tú estás de acuerdo en que se cambien de carrera si no están seguros que...
Sí. Mientras no sea una chiflazón, ¿no?
Ah, claro. O sea...
Mientras no veas tú que es por flojera. Exacto.
Que porque... Por algo que no les gusta.
Pero si ya saben que no son buenos para las matemáticas. ¿y si no tienen la oportunidad de escoger qué carrera hacer y tienen que estudiar otra cosa?
Ay, qué difícil. Qué difícil.
Por eso yo digo que... Porque tú sabes que la mayoría de la población no se dedica a lo que...
A lo que le gusta. ...
Le gusta. Entonces, hay que encontrar la manera haciendo hobbies o encontrándole el lado bueno a tu chamba.
Es una terapia, yo creo. Porque hay asesores, pero yo no creo que cumplan bien con su misión.
Asesores en la escuela para que te ayuden a investigar. Ah, sí.
Sí, cuando estás en la prepa, ¿no? Sí.
Empiezan a hacerte preguntas y así. Ajá, ajá.
Y eso es nuevo. Antes no había.
Orientación vocacional, le llaman. Ajá.
¿verdad? ¿tú fuiste feliz siendo educadora?
Uy, toda mi vida hice lo que me gustaba. Aparte me pagaban y me siguen pagando.
Oye. ¿cuántos años trabajaste?
Treinta y tres. ¿en un kinder?
No, en varios. Y luego de supervisora, educadora, directora y supervisora de jardines de niños.
Oye, o sea que le diste clases a generaciones, o sea... Ahorita mis alumnos mayores tienen setenta años.
Yo tenía dieciséis y ellos tenían seis. Y cinco.
¿ah? ¿y ya eras maestra a los dieciséis?
No, porque en vallehermoso pidieron una maestra o una muchacha con secundaria porque no había prepa. O sea, para atender el jardín que tenían prestado a la maestra toñita y que lo querían hacer federal.
Gracias. Y el inspector escolar, yo trabajaba con él de secretaria, y me dijo, mire lo que acabo de recibir de victoria, váyase usted.
¿y quién le va a ayudar a usted? Me dijo, no, usted no piense en mí.
Dijo, yo me voy a ir y va a venir otro, inspector de primaria, si va a traer a su esposa o a su hija en un hogar suyo. Ajá.
Dijo, no, no, no, a usted le conviene. ¿me ayuda en la tarde?
Sí. Pues yo feliz, ya tenía un sueldo en la mañana y la tarde, pero para mí era muy difícil porque no había estudiado.
¿verdad? Entonces lo hice como a mí se me imaginaba, se me ocurría, pero lo bueno es que yo tengo muy buena imaginación.
O sea, tú no sabías dar clases. Nada.
Pero te fuiste, fuiste creativa y empezabas a ver cómo les podías enseñar. Sí, así, así fue.
Y ya cuando ya tenía experiencia, empecé a estudiar en monterrey. ¿en la universidad o qué?
En la universidad, sí, para educadora, en el ceu. Ah, para la educadora y para educadora y después hice la licenciatura en educación, ya casada, las dos.
Ese pérez. Vale, jefa.
¿será que me puedas ayudar a hacer un cambio general de baterías? Ah.
Mucho gracias. La pila, la pila, la pila, la pila.
Ay, qué bello.