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Mi querido memo, quiero que te vayas de la casa porque te estimo mucho, porque he sentido que la energía últimamente ha sido más baja que los días anteriores, que las semanas anteriores. Yo creo que tiene que ver con ansiedad, tiene que ver con las ganas de ver a tu familia, con las ganas de estar afuera, de sentirlos, de sentirlos que está bien.
Y creo que has pasado muchas más horas dormido que haciendo cosas aquí en la casa. Y aún estando nominado, a mí me hubiera gustado ver la garra de memo luchando por mantenerse y por quedarse en la casa, en los juegos, compitiendo, la salvación, dándolo todo, dándolo todo a full.
Eso me hubiera encantado ver. Sabes que te estimo y me encantaría que te quedaras y seguir aquí dándole duro en la casa.
Mi querido jair, hermano, te agradezco mucho tus palabras, tienes toda la razón. Esta semana, tras 50 días, fue la más complicada que he tenido.
El juego me rompió por unas horas, por unos días. Es innegable que extraño demasiado a la familia, tú lo sabes, como orgulloso padre de familia.
Pero finalmente estamos aquí y faltan un par de semanas y lo único que quiero hacer es esa reciprocidad con toda la gente que en cuatro ocasiones me ha regresado. Tenemos todos altibajos, me pegó a mí en esta ocasión, pero quisiera cambiar tu perspectiva sobre eso en caso de que la gente así lo decida y el público, si me vuelve a salvar, la próxima semana la vamos a romper.
Vamos a hacer más power naps y vamos a tener una gran fiesta. Venga, a huevo.
Venga, hermano. Gracias, hermano.
Venga, gracias. Jair, no nos quedó del todo claro.
¿quieres que se vaya o quieres que se quede? Quiero que se quede, pero me gustaría que se quede.
Me gustaría verlo bien, me gustaría verlo completo, con energía, pleno y disfrutando sobre todo el final del proyecto, galilea. ¿y lo estás disfrutando, memo, o ya no?
Lo estoy disfrutando mucho, son sentimientos encontrados, no es un secreto, gali, que yo nunca pensé pasar de la primera semana, pero ahora, con todo lo que extraño a mi familia, también quiero que se sientan orgullosos y quiero regresarle un poco a ese público que ya me salvó cuatro veces. Bien.
Bien, continuamos. Es tu turno, mariana.
Mijo, mi querido eze pérez, yo quiero que te vayas de la casa porque yo siento que siempre he sido respetuosa y alegre contigo y, bueno, tú eres muy chistorete, yo me río de tus chistes, pero siento que tus chistes cada vez llegan a un límite que no debe pasar conmigo, no lo has pasado, lo cual te lo agradezco, pero ya están en ese límite. ¿qué?
Hay una cosa que a mí no me gustó, que trataste de voltearme a mi equipo o a alguien específicamente de mi equipo que fue a yair. Yo cuando subí a la subasta, abrí la subasta, yo ya había tenido una plática con mi equipo y cuando gema levantó la mano con el 100% y después ernesto, yo le hice una broma a ernesto diciéndole, ay, pues yo también, tú supusiste y quisiste cambiarme en el cine y luego aquí adentro de la casa ponerme a mi equipo en contra.
Y yo nunca te he puesto a tu equipo en contra. Si te quedas, espero que preguntes si tienes duda de alguna acción, porque no me gustaría que lo volvieras a hacer.
Mariana, yo no me paré aquí y prometí que no iba a volver a vender el presupuesto. Ahí lo que me da a notar es que eres una señora que no tiene palabra y que, por supuesto, pues, obviamente, otra vez vuelve a ser chismosa, ¿no?
Y lo respeto mucho, digo, si me quedo, pues, con la misma alegría, no tengo ningún problema. Hablas de límites, creo que sé ponerlos, porque me ha tocado en algunos percances ya y, pues, muy contento.
Muy contento de estar aquí. No tengo por qué indagar en lo que tú hagas o digas, la verdad es que eres de las que menos me importa en esta casa y te lo digo con todo el respeto debido, como lo estamos hablando.
Y, pues, nada, es todo y gracias. Gracias, mariana.
¿alguien se quedó con algo, por decir? Yo todavía...
No, dice que está hablando con respeto y me dice chismosa, no es ninguna grosería, pero no creo que eso sea mucho respeto. ¿ese?
Sí, todo bien, gali, si le dolió, pues, no pasa nada. ¿el que me anda espiando es él o él lo caché como cinco veces?
Ahora. Y les quiero hacer una pregunta a todos, porque es precisamente lo que acaba de suceder en este posicionamiento.
La pregunta es, de aquí al final, y hablando de juego, solamente de juego, ¿hay límites? Pues, sí.
Sí. A ver, karina.
Pues, yo pienso que, en mi caso, sí, un poco de límite en expresar, de repente, mis cosas, porque, obviamente, de repente, yo sé que es una diferente educación de varios de mis compañeros, entonces, sí, siento que sí me tengo que limitar un poco a veces, y a veces no, a veces me vale madre, pero sí, creo que sí hay un poco de límites en mí. Bien.
¿cintia? Yo creo que sí hay límites, a mí no me gustaría ver a ninguno de mis compañeros golpear a otro.
No, no, no. No hay límites.
No hablamos de violencia, ¿eh? Por eso.
Aquí nunca hablamos de violencia. Por eso hay límites, porque no debe llegar a la violencia nada.
Solamente hablamos de estrategia de juegos. Pues, de todas maneras, estratégicamente, sí debe de haber límites.
Perfecto. Es lo que yo pienso.
¿alguien más? ¿qué quiere decir?
Ernesto. Pues, sí, los límites de la educación.
Todos hemos llegado a esta etapa, pues, llenos de ilusiones, de sueños, unos... ¿qué?
De una manera y unos de otros. Y creo que será muy interesante jugar la siguiente semana.
Bien. Ernesto, quiero que te vayas de la casa, porque creo que no te siento muy dentro del juego.
Recuerdo que hace unas semanas, cuando subiste, que estuviste nominado, dijiste que ibas a dar mucho. Y yo me emocioné.
Te sentí hasta como un villano, te lo dije. Y la verdad, siento que no he visto mucho ese ernesto la guardia, por el que tanto me emocioné.
Y, pues, nada, siento que a pesar de que dices que va a ser el que va a ganar el maletín, el que va a apagar la luz de la casa, siento que en cuestión de convivencia te noto un poquito distanciado y, pues, esa sería mi razón. Muy bien, brenda, gracias por permitirme escuchar tus palabras, que me hacen un mejor competidor.
No, creo que estás teniendo un error esta semana, como tú bien sabes, estuvimos en la suite de líder. Y eso hace que la convivencia...
La convivencia ha sido un poco más difícil. Igualmente, estuvimos amarrados, lo cual, pues, es lo mismo para cada equipo, es con quien más convives.
Pero, el que no hayas estado tú en cuanto cuente mis historias, en cuanto cuente mis anécdotas, pues, yo te invito a que lo hagas esta semana que me quede. Y creo que vamos a poder compartir mucho, porque son cosas que al público le importan y creo que a ti te va a gustar mucho.
Hace unas semanas hablamos de la madurez para juzgar a las personas. Y, bueno, pues, te digo lo mismo.
Y, bueno, pues, te digo lo mismo. Espero que haya ese acercamiento, esa madurez y podamos compartir esas historias juntos.
Ok. Gracias.
Gracias, brianda, gracias, ernesto. Por último, en este posicionamiento, es tu turno, gemma.
Ernesto. Gracias.
Ernesto, quiero que te vayas de la casa porque he observado que cuando las cosas no salen como tú lo quieres o como tú lo piensas, ernesto, quiero que te vayas de la casa porque he observado que cuando las cosas no salen como tú lo quieres o como tú lo piensas, te molestas y te tensas y no sé por qué me tenso yo también y te noto, y te noto raro y digo, qué pedo, por qué no me hablas, ¿no? Te molestas y te tensas y no sé por qué me tenso yo también y te noto, y te noto raro y digo, qué pedo, por qué no me hablas, ¿no?
Ahorita, por ejemplo, que estoy parada aquí, estoy pensando que si regresas vas a estar sentido conmigo hoy en la noche y luego mañana y ya para el martes ya otra vez estás relajado y sonriente conmigo. Entonces, en realidad, esas son las razones por las que quisiera que te fuera.
Entonces, en realidad, esas son las razones por las que quisiera que te fuera. Gracias por estas palabras que una vez más me hacen ser mejor competidor.
Gracias por estas palabras que una vez más me hacen ser mejor competidor. No, gemma, definitivamente no.
No, gemma, definitivamente no. Lo que más que, ya lo he dicho en varias ocasiones, escojo mis batallas y no tengo por qué estar, este, sacándolas a flote cada instante.
Al contrario, te quiero mucho, este, creo que hiciste bien en lo de la prueba de presupuesto, lo he dicho una y otra vez. Este, no, al contrario, creo que estás sintiendo una presión extra y crees que por eso estoy enojado contigo.
Este, no, al contrario, creo que estás sintiendo una presión extra y crees que por eso estoy enojado contigo. No tengo nada por qué estar enojado contigo, al contrario, te he defendido y así lo hago según mis convicciones y mis pensamientos en cada caso.
Así es que no, aquí no se trata de sentimientos ni de nada, se trata de sobrevivir, de jugar un juego, creo que tú lo has entendido y yo lo he entendido también al 100%. Perfecto, gracias.
Gracias a ti. Gracias gemma, gracias ernesto.