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¿hiciste alguna terapia así de vidas pasadas o algo así? ¿cómo?
¿cuando te dicen que fuiste en otra vida? ¿tú crees en eso?
Yo creo en eso. Fíjate que últimamente he traído eso en la cabeza.
Porque, digo, tenés una vida muy flashera. No sé si acá se dice flashera, pero como que pasaron muchas cosas.
Muy diferentes a lo que la mayoría de las personas pasó. Yo me empecé a drogar a los 15 años.
¿a los 15 años empezás a trabajar? A drogarme.
¿a drogarte? A escondidas en mi casa.
Mira. Sí.
¿y cómo fue? ¿por un amigo?
¿sola? Solo.
Bueno, solo. Sí, iba a la peletería de la vuelta de la casa donde vivíamos, donde viven mis papás ahorita.
Sí. Y le pedía pegamento para, ¿qué?
Para mi mamá. Sí.
Y con eso empecé. Yo empecé con el pegamento.
¿pero quién te lo había enseñado? Pues nadie te enseña.
Creo que aprendes, ves, ¿no? Ok.
Ves y te entra la curiosidad o... O bueno, eso pensé en su momento.
No era como por curiosidad, pero después me fui dando cuenta que era por muchas cosas, ¿no? A veces yo creo que por no sentirme parte de mi familia, por no sentirme parte de un círculo social, porque siempre anduve buscando eso en mi actividad.
Cuando andaba drogándome siempre busqué ser parte, sentirme ser parte de algo. Ya sea del círculo de las trans, ya sea del círculo gay, ya sea del chacalerío, ya sea de un círculo de chavas, de chavos.
¿y sentías que no? ¿que no te aceptabas?
Nunca, nunca, nunca me sentía aceptada. ¿por cuánto tiempo?
Porque traía mi pedo en mi cabeza. Ok.
Sí. Guau.
¿y cómo todo eso te entrenó a ser la que sos ahora, que sos parte de...? Ay, sí, comadre.
Guau. Pues ha sido difícil, pero...
Ya, pues mira, siempre busqué eso, nunca lo obtuve. Porque era bien peleonera.
Mira. Sí.
Pero ahora es cero, no te encendes ni... Ay, no, comadre, yo todavía no.
¿sabes? ¿sabes?
Ahorita me voy a ver. Sí me enojo, eh.
Sí, soy enojona, la verdad. Pero sabes salir rápido.
Que no me controla un poquito. Por ejemplo, ayer saliste con un chiste enseguida.
Sí, güey, o sea, mejor prefiero hacerme pendeja. Sí.
Sí. No, voy a practicarlo, eso, yo también soy enojona.
Sí, lo chacaste ayer, ¿verdad? Como que me estabas cerrando y de repente, ¡ya!
¿de qué signo sos? Ah, tú quieres ser esas pendejadas.
Guau. Pero es padre, amiga, no me arrepiento.
Guau. Porque creo yo que todo lo que viví me ayudó a crecer hoy.
Y muchísimo. Yo sé, yo sé.
Y si no, no estuviera aquí. Entonces, ¿para qué lamentarse del pasado?
No, a mí de verdad me gusta escucharte porque siento que varias cosas que vos tenés como fortaleza, yo las tengo como debilidad. A mí me pasa a veces que tengo que seguir aprendiendo a no enojarme, a no ponerme triste si no pertenezco, si no encajo.
Y que no te baje el aura. Al contrario, como que...
Es bien feo buscar la pertenencia. Yo no pertenezco, yo pertenezco a alcohólicos anónimos y me siento parte de una comunidad bien chingona.
Entonces, no busco pertenecer. Yo sé dónde soy y cuál es mi lugar.
Pero más allá de todo eso, sí es muy desgastante. Sí.
Tener como esos altibajos emocionales, ¿no? De repente estás bien porque te hablan, de repente estás mal porque no te pelan, de repente estás bien.
Porque todos están contigo. ¿a nivel público o a nivel relaciones?
A nivel relaciones interpersonales. O sea, donde sea, ¿no?
Público, amistades, familia. Sí.
A mí cuando corto con una pareja me agarra una depresión muy grande, como un sinsentido de la vida muy grande. Pero dramática mal, ¿eh?
Ay, sí, se siente bien rico. El drama...
Dramáticas. No, se siente bien feo.
Sí. La verdad, sí.
No, y ser capaz de volver y volver y volver. Pero bueno, no.
Ya ahora estoy más vieja. Pero ya, mira, si no, ¿cómo aprendemos?
Sí, no, que una amiga te agarre los pelos. Tenemos que vivir todas esas cosas para aprender.
Si no, ¿cuándo vamos a aprender? ¿cuándo nos vamos a aprender a poner límites?
¿cuándo vamos a aprender a decir eso está mal y ya no lo voy a hacer? O hice esto y ya no quiero eso para mi vida.
Sí. Es parte de la vida.
Mejor eso lo temprano que tarde. Sí.
Y también, ¿no? Si no, si uno...
Yo ya pagué, ya mantuve, ya compré amistades, ya anduve. Sí, sentiste que sí.
Claro, ya lo hice. Y ya me siento bien.
O sea, digo... Se dice acá, amigos del campeón.
¿cómo? Los amigos del campeón son los que se acercan cuando estás en un buen momento, pero después si estás en un mal momento, no...
Pues claro que sí hay. ¿tuviste?
Claro, una los checa. Sí.
De mi grupo, no. De mi grupo, no.
En mi grupo no creo nadie de mis padrinos ni de mis compañeros. ¿o algunos?
Claro. La verdad.
Pero no todos. Ok.
Este, porque... Pues ahí me conocieron cuando llegué y no era nadie.
O sea, no tenía redes sociales, no conocían de mí la gente, no sabía el público quién era, ni que existía. Y pues ellos fueron los que me ayudaron.
Sí. Los que me brindaron la mano, los que me apoyaron.
Y hasta la fecha me siguen apoyando. Y...
Y muchas cosas de las que he vivido es gracias a sus experiencias que han compartido en el grupo. Claro.
Y pues mira. Aquí estoy.