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Ya pues viene siendo el último lunes, hermanas, de estar dentro de este reality. Un reality en el que, pues sí, estuvo muy padre todo.
Ya me voy a ir despidiendo en estos días de todos ustedes de aquí de reality, hermanas. Voy a seguir como que desmenuzando la historia, haciendo un...
Vamos a hacer un reconteo de todo lo que se platicó aquí adentro, de todo lo que vivimos. Que obviamente que les platiqué, porque no sé todo lo que vivieron los demás, no estuve vigilándolos.
Pero de lo que platiqué, de mis charlas amenas. Como que vamos a ir así, como que tocando varios temas que, pues me gusta hablarlos, la verdad.
Como que el hablarlos me libera. Y luego me doy cuenta de muchas cosas que ya trabajé o cosas que no he trabajado, hermanas.
No crean que soy muy perra. Me hago la muy perra, pero estoy bien pendeja, hermanas.
Me hago la muy fina, la muy perra, la que yo puedo, pero jamás. Hagan de cuenta que soy como una inocente paloma.
Una paloma tierna y dulce, con libre, libre, libre, obvio libre. Está difícil.
No, pues que, planes que hay, planes para de aquí. Pues mira, por el momento disfrutar.
Disfrutemos el día de hoy, disfrutemos esta semana, hermanas. Como les estaba diciendo ahorita, si ya como que el cuerpo ya te...
Ya, hermanas, ya. La mente y el cuerpo como que ya, ya está cansando.
Como que ya es decir, si era las últimas, ya estamos en las últimas, güey. Pero pues, a darle otro estirón, hermanas.
A darle otro estirón. La neta, me gustó mucho haberles platicado muchas cosas de mi vida.
Espero les haya servido de algo. Espero alguien se haya identificado o alguien haya pasado por la misma situación.
Y pues, darnos cuenta de que no estamos solos en ningún aspecto, hermana. Cada cosa podemos que nos ayuden en todos los aspectos.
Ya, verdad. Yo, pues, no te he recibido visita de mi familia.
Yo, lo personal, creo yo, a como está la situación en mi casa, con mi sobrino que está delicado, pues, creo que no se va a poder. Pero, pues, no hay puita.
Yo sé que mi familia me apoya, me quiere mucho. Saben que los quiero mucho.
Entonces, pues, las cosas que sean, hermanas, o sea, este, siempre va a ser algo bueno. Y pues, así, hermanas, así es esto.
Hay que aprender de nuestros errores, perras. La vida no termina aquí, hermanas.
La vida no termina aquí. La vida sigue allá afuera.
Después de dos meses y medio de estar aquí, diario, 24-7, que me estuvieran viendo, que estuvieran checando mi comportamiento, de cómo soy, cómo me expreso, cómo me levanto, cuando me enojo, cuando estoy feliz, cuando estoy triste, cuando de repente me llega la nostalgia. Todo, todo lo del ser humano es bonito.
Que me fue bien. Y, bueno, antes de entrar, sí dije, güey, ¿qué hago?
¿qué, qué, qué? Ya les había platicado eso, ¿no?
Ya estando aquí adentro, vivir todo eso, pues, sí es, pues, sí te entran muchas dudas, hermanas. De repente tendrán muchas inseguridades.
De si estará bien lo que estoy haciendo, no estará bien lo que estoy haciendo. A mí sí me entraron, la verdad.
De repente, a veces, en cosas que yo escuchaba, o de repente quería opinar, y de repente decía, no, güey, no opines porque te vas, vas a salir más cagada. Dejarte llevar, dejarte llevar por todo, por el cotorreo.
Por el desmadre. A veces unos te seguían el cuento, otros no.
Yo, en lo personal, a mí, yo siento que mi desmadre a mí, casi nadie me seguía el cuento. Entonces, por eso yo decidí hacer mi desmadre yo sola.
Dije, yo chingue su cola. Yo sola hago mis transmisiones allá afuera.
Con la que sí seguía el pedo era con aldo. Con aldo sí nos congeniamos mucho.
Yo y la jota, me cayó súper bien la perra. Espero verla allá afuera, la puta.
Güey, pues, es que es broma. Pero sí.
Guau. Ya quiero salir, hermanas, y ver todo el desmadre.
Bueno, no quiero salir todavía este miércoles, perras, ¿eh? Hasta el próximo domingo.
Pero ya que sé, después de que se termine esto, no sé, tiempo me va a hacer falta para ver todo lo que sé. La funada, obviamente, yo sé que también fui funada, güey.
Yo sé que también, de repente, me funaron. También, de repente, dije comentarios que estaban fuera del lugar, pues, que, pues, uno los cacha y uno sabe de dónde vienen.
Entonces, pues, sí, hermanas. Esto es el proyecto.
Lo di todo, competí. Desde el momento uno que entré aquí, entré con la mentalidad de competir.
A mi posibilidad y a mi capacidad. Tal vez, no a la capacidad de los demás o a las expectativas de los más integrantes, sino a mi capacidad, a mi posibilidad.
Y hasta la fecha, lo sigo haciendo. No me confío de que ya casi vamos a terminar, no.
Esto está más duro todavía porque es la final. Rueden calaveras que rueden.
Que tenga que rodar, que tenga que rodar y que tenga que rodar, que tenga que rodar. Que tenga que llorar, que tenga que llorar.
Ya basta. Ya basta de ser aquella niña simpática, empática.
Esa niña que todo siempre tiene que pensar antes de hablar. Ya no quiero ser esa niña, quiero ser la loca.
La loca. Quiero ser la loca de la casa, sí.
¿por qué no decirlo? ¿por qué callarlo?
¿por qué no hablarlo? ¿por qué tengo que decir lo que no?
Ya. Siempre digo lo mismo, ¿verdad?
Siempre digo lo mismo, güey. Ay, pues, vamos a jotear, hermanas.
Joteen un rato, cotorriemos. Yo pienso que no me arrepiento.
Fíjate, hace rato nos preguntó algo muy cierto omar chaparro, mi amigo personal. Dijo, oye, ¿se arrepienten de estar aquí?
La neta, no, hermanas. No me arrepiento de estar aquí, chingo, mi madre pasinó.
Pero no me arrepiento. Siento que esto fue algo que nunca voy a volver a vivir y que primeramente, dios, ahorita no tengo pensado en ningún reality después de esto.
Ahorita tengo que concentrarme en otras cosas, ¿no? No estoy ahorita como para encerrarme nuevamente, mamá.
Aunque me lleguen al precio, bebé. Ahorita sí mejor prefiero estar, disfrutar, gozar.
Aquí adentro valoré mucho lo que... El esfuerzo que he hecho afuera.
Tal vez afuera, obviamente, ustedes lo entienden también, hermanas, de repente andamos tan ocupados en hacer cosas. Preocupados por esto, preocupados por lo otro, preocupados por todo, nos preocupamos y después nos olvidamos de reconocernos el esfuerzo que estamos haciendo y lo que hemos logrado, güey.
¿verdad? Lo que hemos logrado, mucho o poco, lo que sea, el esfuerzo que hemos tenido para lograrlo, güey.
A veces no lo tomamos mucho en cuenta. Es por eso que de repente yo en lo personal a veces me sentía tan vacía, porque decía, no estoy haciendo nada, no estoy haciendo nada, porque siempre estaba poniéndome atención en otras cosas, que son parte de la vida, hermanas, pero también no es prioridad.
La prioridad, yo creo que siempre debe de ser una, güey. Siempre ponerte tú primero antes que nadie, antes que todo, para poder estar bien o para poder...
Para poder ayudar a tu familia, antes que cualquier persona. Primero ponte tú, hermanas, porque nos perdemos cuando nos ponemos prioridad a otros güeyes.
Ay, no, a mí cómo me encanta poner de prioridad a otros cabrones, o poner a prioridad a otras personas antes que a mí misma, güey. Cómo me fascina de repente perderme en ese pinche...
En ese pinche mundo. No voy a llorar, güey, cero.
Está cabrón. Y cualquier problema que tengas, hermana, cualquier problema, mira, a veces uno planea y las cosas pasan diferentes, güey.
Es normal. Planeas una cosa y las cosas te salen al revés.
Te emputas, obviamente, dices, ¿cómo es posible? ¿cómo a mí?
¿por qué a mí? ¿yo qué hice?
Si yo soy bien buena gente, yo soy un amor de dios, pan de dios. Siempre ando por la calle diciéndoles buenos días a las vecinas, siempre ando saludando al panadero, al lechero.
Pero, pues, no sé. Por algo pasan las cosas, estúpida.
Por algo nos ponen esas pruebas. Entonces, ¿para qué tirarnos al drama?
Ahorita tengo ganas de ponerme a boxear o hacer algo, hermanas. No sé.
Ahorita me voy a meter a bañar y me voy a poner bonita para la noche, claro. Me voy a poner un vestido rojo muy perro de mi amigo carlos hermeño.