
La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
Ayer, güey, yo sentía, tenía una sensación, güey, de que ya me iba, ¿no? O sea, ayer estábamos en la placa.
Tú, tú, karina, yo, o sea, todos al que le preguntes. ¿te voy a decir lo mismo?
Todos. Ok.
Pero estábamos gema, ernesto y yo. Sí, sí, güey, ni me digas, sí, sí, sí.
Ajá. Entonces, tenía la sensación esa de que ya me iba, pero yo decía, lo acepté, güey.
Dije, bueno, ya me voy, güey. O sea, ernesto, gema, ¿no?
Mi compadre me dijo, güey, en el portal gema está súper fuerte, ernesto, pues, leyenda, ya me voy, o sea, me toca. Entonces, estaba acá, güey, aceptándolo, pero al mismo tiempo, como el coco wash, ¿no?
Ni madre, cabrón, o sea, ánimo, güey, vamos, piensa positivo, para adelante, y la madre, esto, el otro. Entonces, cuando dicen mi nombre, güey, fue como, como si el engranaje del motor, güey, cayó donde tenía que caer y, o sea, una adrenalina, güey.
Como si fuera el nitro. Sí, mon, güey, así como, pum, chingazo, o sea, y al mismo tiempo voltear y decir, uno de estos dos no va a llegar ahorita a dormir, güey.
Y entonces, salgo de ahí, güey. Y entre el pensamiento de que ya me iba, pero siempre no, pero mañana puede que sí, pero uno de estos dos se va a ir, o sea, toda esa, ¿sabes, güey?
Sí. No, no, no, no te sabría explicar, güey, es una emoción, un sentimiento rarísimo, güey, rarísimo.
Que nunca había sentido. Que nunca había sentido.
Sí, de acuerdo. Que nunca había sentido.
Tú cuando estabas, por ejemplo, yo, y les platicaba ayer, yo consultaba en la placa, vaya que estaba en la placa. O sea, voltear, o sea, voltear, no al frente, sino ver, ver a mis compañeros, porque me, o sea, si me, cuando dicen el nombre de alguien, como de repente, como que tu espíritu otra vez, y como la alegría de que se salven.
Ajá. Y yo estaba viendo, estaba viendo, y dice memo, o sea, como que memo, y dices, igual que tú, es como el, dice memo.
¿qué tal yo? Yo, yo, y felicidades, y yo.
Y luego volteo a verlos a ustedes, porque volteo. Y luego voltean, y entonces estuvo, espérame eso, y, y, y, así, sin palabras.
¿de qué estás hablando? ¿cómo?
¿qué? ¿cuál?
No, es increíble, güey. O sea, güey, la gente no tiene idea del regalo tan grande que te están dando de salvarte de la placa, güey.
La gente no tiene idea, güey. No tiene idea, güey.
La gente, de lo que te hacen sentir cuando sales de ahí, güey. Porque es un regalo.
No, no, no. Cabrón, güey, cabrón.
El regalo. Sí, güey.
De todas las cosas que hemos hecho en nuestros ámbitos, rubros, es el regalo. Madre mía, güey, qué impresionante, güey.
Gracias. Ay, dios.
Y ahí vamos otra vez, ¿para dónde? Y ahí vamos otra vez, al rato.
A la madre, güey. A la...
Lo que harina... Es que...
Es que... Ahorita, escuchándote a ti, ayer lo que decía karina al bajar, ese lo que dijo mariana, es que todos estamos en esa forma de pensar de, ya, nos vamos.
Ya, güey, ya. Ya, güey, o sea, séptimo, sexto, quinto, cuarto, tercero, segundo, primero.
Ya, güey. Ya estamos aquí.
Aquí, ya, en manos del público, en manos de dios. Ya, güey, ya se acabó, güey.
Ya, también, ya nosotros, creo que todos estamos cansados. Sí.
Estamos cansados. Pero también, el mismo público que nos está viendo, y que es su juego, y que nos ha dado este gran regalo una y otra vez.
Y gibran, vero, los que vinieron, dijeron, no, no. Entonces, ellos son los más emocionados de ver que seguimos todavía avanzando.
Claro, güey. ¿no?
Claro, güey. Y yo sé que nosotros acá no dimensionamos lo que también pueden estar sintiendo ellos.
Porque para nosotros es el máximo regalo, el que te, no, y ya decimos, ya, no, no, dice, ya, pero ahí ya dicen, no, no, no, sí, venga, órale. Ah, no, claro, pero me refiero a que ya, ya, ya se acabó, pues.
Ah, sí. Y el lugar en el que quedes y todo, güey, ya, ya, güey, o sea, bravo, lo lograste, pues, estamos aquí, güey, estamos en algo que no teníamos, ni siquiera nos pasaba por aquí, andar en, a estas alturas del juego, andar aquí.
Sí, estoy de acuerdo contigo, sí. No teníamos ni idea, güey, tú venías por una semana, yo decía que venía por tres o cuatro, güey, la neta.
Y después de un mes decíamos, ya. Ya.
O sea, estamos listos cuando, y mira, y mira, y mira. Me acuerdo perfecto cuando llegó la quinta semana, que estábamos ahí en el sillón, que estaba janet, creo, y dijimos, ya, güey, ya estoy, ya estamos, a toda madre va.
Y aquí andamos, güey. Te has, te has puesto a pensar, ¿qué están todos nuestros compañeros?
¿qué estarán pensando en nosotros? O sea, ¿qué dirán también en las?
Que estamos bien güeyes, güey. Eso han de decir, güey.
Porque. Que cuando ves el juego de afuera, güey, pues lógicamente es como el ajedrez, güey.
Tú estás viendo el ajedrez de aquí y los dos güeyes que están jugando dicen, no, mami, está bien güey este vato. Porque tienes otra perspectiva del juego, güey.
La perspectiva cambia todo, güey. Y te van a decir, no, jair, no, memo.
Sí, no, no, no, es pichi memo, güey, la cagaste, o pichi jair la cagaste. Sí, sí, y dale, síguele, órale.
No hagas esto, haz el otro. La perspectiva del juego cambia, es como, es como las personas.
Vamos a ponerle ahorita el nombre de que las personas que van en contra de lo que hicimos en la casa o de la personalidad de cada quien. Va a haber, ¿no?
De que era lo que estábamos platicando. Va a haber gente que no le gustó cómo jugamos, que la casa se les hizo aburrida, que lo que tú quieras.
Entra, güey. A empezar, entra.
Y dimensiona de qué se trata estar aquí adentro. La perspectiva.
Cambia totalmente verlo afuera a estar adentro, dentro del juego, güey. La crítica de afuera está bien fácil, güey.
Sí, pero luego escuchas palabras como las de alejandra guzmán. Alejandra guzmán.
Y lo que nos dice. Es increíble lo que hace, güey.
O sea, las palabras de nosotros es que, o sea, algo hicimos bien. Dentro de todas nuestras cuestiones decíamos, es que estamos, no, nos odian, no nos quieren.
Algo hicimos bien. Sí, yo creo que de todo, yo creo que de todo, pero estar adentro del juego es otro boleto, es otro boleto.
Pero este juego, porque este juego está, no hay forma de describirlo como bien dices, no hay forma de explicar, es que no, no es personal, todo es personal. Convivencia 24 horas al día.
Es que es... Es que es...
Tienes que trabajar en equipo, luego te hacen buscar ser individual, te picas, cariño. O sea, es, por eso esta última semana, aún así cuando, bueno, es la semana de los finalistas.
Imagínate, miércoles, o ayer y hoy, todavía nos pusieron, lo que decíamos que se siente como lo que nunca hemos sentido. O sea, lo de ayer de ernesto, quién sabe, o lo de hoy, qué vaya a pasar de cualquier de nosotros.
No. No, güey, está muy cabrón, güey, está muy cabrón.
Está muy cabrón.