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Y luego el cine, ¿verdad que sí? Ay, jota, cállate la boca.
Pues sí, hermanas, así pasa. Mira, yo sé que...
Pues de lo del cine no creo que haya sido malintencionado. De cintia, a la que le mando un saludo.
Cintia, saludos hasta tu casa, comadre. Sé que ahorita estás dándolo todo con tu marido, tu esposo, pozo, pozo.
Tu casa, tu templo, tu todo. Que estás muy entregada, andas muy entera y andas mamoneando.
Pero no, hermanas, pues... Yo, pues desde que entramos lo había sentido.
O sea, sé que a veces mis comentarios o mi forma de hablar incomodaba a cintia o a ernie. O sea, como que les brincaba.
Pero pues yo no entiendo por qué. Pues sí, sí soy explícita para unas cosas y para otras no.
Pero pues no es así como para que me satanice, ¿verdad? Como de...
Pues no, de todos modos siempre me han dicho que soy una corriente y una vulgar. Hoy obviamente yo sé que no lo soy.
Simplemente hablo y lo acepto, hermanas. Yo aquí estoy hablando cosas...
Estoy hablando con el... Más groserías de lo normal, porque normalmente no digo groserías allá afuera.
Lo normal, en mi grupo sí. En mi grupo se aviento madres y hasta todo, hasta rayo madres y...
Y hasta me grito el precio. Pero normalmente cuando salgo así andando por la vida, pues me ando emperrada o así de que...
De que chinga tu madre. O de bótate a la verchis.
O así, no, güey. Ni menos en mis transmisiones, ¿cómo crees?
Santa karina de atocha, mamá. Santa karina de atocha.
Pero pues así es esto, hermanas. Así es esto.
No siempre les vas a... Pues no siempre les va a agradar tu comportamiento a la gente.
No nada más aquí, hacia afuera también. Yo siempre he dicho, yo me sé comportar en donde yo quiero estar.
Yo sé comportarme donde yo sé comportarme. Y también yo sé que...
Que no me inculcaron eso, no me lo inculcaron. Ni en mi casa, ni en otro lado.
Pero pues una vez corrientona, a una le encanta el desmadre. A una le encanta el desmadre.
Le encanta a una andar ahí echando madres. Es parte del mexicano.
Bueno, yo, parte de mí. No digo del mexicano, porque ya ven que...
Ahorita no puedes decir cosas así, porque ya sienten... Luego te vienen y te necesitan el precio.
Ya ves que llegó tú, no representas a nadie. Ay, pues nadie representa a nadie, hermanas.
Pero una se siente que es sentir orgullosamente apoyada por tu país. Por tu país, méxico.
Entonces... Entonces, pues...
Querida, odiada, señalada, pero siempre caminando. Así es esto, hermana.
Hace todo lo que sucedió, pues ya. No crean, mi primera semana sí me fue difícil.
Aunque no lo veo. O sea, difícil en el sentido de estar, no.
Del encierro, tampoco. Porque a mí el encierro me pegó como hasta la tercera semana, hermanas.
La primera semanita, pues llegué todo muy padre. ¿se acuerdan qué?
Llegamos muy todo a que ver. Estábamos aquí todos.
En mi cabeza estaba pensando, valió madre, a ver qué cuarto me toca. Era lo que estaba pasando por mi cabeza cuando entré aquí.
Dije, ay, ojalá que en el cuarto que me toque no sean tan desmadrosos. No pensé ni siquiera que si roncaban o no roncaban.
La verdad. O sea, no pensé.
Y entonces ya cuando nos pusieron a escogerlo, pues ya escogí yo y dije, este pa' acá, este pa' allá, este pa' acá, este pa' allá. O sea, lo escogí, pues dije, pues a...
Pues a que... Pues uno...
Dice, pues yo al menos en lo personal, el cuidar el descanso, pues, pues era lo primordial desde que entré. Dije, no, yo no quiero que me toque mi descanso.
Porque yo tengo que descansar bien. Mi cabeza me tiene que descansar.
Ahorita ya me acostumbré. Ahorita ya no tengo tanto pedo.
Pero al principio que entras, pues claro que sí. Venía con ese chip, ¿no?
Porque pues afuera he tratado de descansar mucho. Y duermo a veces hasta de más, hermanas.
Hasta a veces me cagan en el grupo. Mi padre no me dice que duermo mucho.
Entonces, y todos mis compañeros, te la pasas de dormida y yo así. Dormida y dormida y dormida.
Ay, hermanas. Es que yo sí trato de descansar.
Tantos años que me desvelé. Tantos años que ni dormía, que andaba bien locota.
Andaba en el desmadre. Ay, no, ahora sí digo, ay, no.
Trato de descansar lo más que puedo, hermanas. Aparte ahora, aumentale.
El que tengo que andar en chinga, pues, peor. Una perra como yo que nunca le gustó trabajar, de repente tiene que estar trabajando.
Pues esa fue mi situación al momento de entrar a la casa. Y otra cosita que como que sabe, hermanas, como que yo mantuve mucho la...
Sí, la verdad, mi estrategia de juego fue mantener mucho como que la calma. Esa fue mi estrategia desde que entré.
Como de no meterme tanto en pedo, ¿saben? O sea, de no estar de un lado para otro, de no estar como que trayendo y llevando, porque, pues, en parte no es mi tipo.
Este, y escuchar. Pero los pedos de cada quien son los pedos de cada quien.
No meterme tanto en si tu problema también va a ser mío o no. O sea, digo, no, no, no, no.
De por si una está loca, trae un chingo de mamás en su cabeza, te metes más en pedos. Entonces, esa era mi forma de jugar.
Ahorita ya se los puedo decir, hermanas, porque, pues, ya estamos a una semana de la final. Ya es la última nominación hoy.
¿qué me puede pasar? Lo único que puede pasarme hoy es que estar en la tabla.
Es lo que me puede pasar. Ya no me va a pasar nada más.
Lo peor ya lo viví. Cincuenta y tantos días encerrada tratando de tolerar muchas situaciones que no me gustaban, que no me agradaban.
¿por qué no decirlo? ¿por qué callarlo?
¿por qué no hablarlo? Pero es tiempo de desahogarme.
Porque estos 20 minutos que tengo aquí son para mí. Pues, déjame que te cuente.
La verdad, todo muy padre, muy nice, todo quejoterísimo. El encanto, el escándalo, el tema.
Ay, mamá. A la hora de dormir.
Ay, hermana, no. Creo que la vida y el universo me cuidó.
Porque al momento de que nos fuimos, al momento de que nos fuimos a dormir, dije, ya valió madre. No sé cómo se vayan a comportar.
No sé si sean desmadrosos. Yo tengo sueño, andaba súper cansada.
Antes de entrar aquí a la casa, me agarré una semana de puro... De andar en shows, hermana.
O sea, no descansé, no tuve una semana de descanso. En los piquitos que había entre semana, me iba y me compraba ropa, entonces, no descansaba.
Entonces, yo llegué cansada aquí, güey. Porque andaba en pura chinga.
Gracias a dios, hermana, la verdad. Pero llegué cansada aquí a la casa, la neta.
Entonces... Como que fue mi stop de...
Como de relajarme, de relajamiento. Porque andaba en pura putiza, hermana, la neta.
No les voy a decir que ya venía yo de unas vacaciones de una semana en que me fui a la playa o así, porque la verdad, no. Entonces, pues, al primer día, dije, ya valió madre.
Dije, a ver, ¿qué onda? ¿cómo se comportan?
Yo soy muy observadora. A mí me gusta mucho observar.
Me gusta mucho observar y observo, ¿vea? Y ya después chequé el cuadro, me di el terreno y dije, no, sí me tocó buen cuarto.
Pues, en primero estaba... Memo schurz, brianda, mariana, moi, la niña aranza y yo.
O sea, nada de desmadrosos. El peor es que cuando ya salía, tenían un desmadre en todos lados, hermano.
Un desmadre aquí, un desmadre allá, un desmadre acá. Y la verdad, pues, yo sé que a muchos nos encanta el protagonismo, nos fascina.
Entonces, habíamos muchos protagonistas y yo me quedaba así, diciendo, ¿para dónde me hago? ¿qué hago, estúpidas?
¿qué hago, estúpidas? O sea, como que sí hubo un momentito donde me quise achicar, la verdad, de la primera semana que entramos, como que sí me quise como que achicar.
Como que sentí yo en mí. Tal vez yo creo que ustedes no lo vieron, pero yo en mí lo sentí.
Como que me quise achicar porque yo veía de repente tanto escándalo y unos hablando de una cosa y otros hablando, y de repente uno hablaba de una cosa y otro tenía que decir otra cosa más perra, y el otro tenía que decir otra cosa más perra. Y dije, no mames, güey, eso es un pinche...
Un batallar. Que me quedé pendeja, me quedé pendeja, güey.
Dije, no, no mames, güey, o sea, qué pedo, ¿cómo le hago? Dije, ahorita se me olvidó todo en ese instante, se me olvidó que hago transmisiones, que me meto a hacer mamadas a mis lives, se me olvidó el carisma, todo se me olvidó a la verga.
Me quedé como estúpida, parada, y veía y veía y decía, no, es que no hay por dónde irme, güey. O sea, mucha personalidad fuerte, eso fue las primeras semanas.
Que ya después yo dije, mira, yo me propuse y dije yo en mí, dije, a ver, tú sé tú, esa fue mi respuesta a esto, tú sé tú, que te valga madre, tú sé tú, pero preocúpate de ser tú, no te ocupes de ser más que el demás, de ser más que el otro y que tú puedes ser más perra o tienes tu personalidad más fuerte o eres más carismática o vas a reír más a la gente, que te valga pito, que te valga pito, tambor y torito, tú sé tú, a ti que te valga madre. Es por eso que yo creo que a veces me quedaba como una estúpida parada cuando veía una que otra situación.
No porque me achicara, porque después abrí los ojos como perra. Las perras abren los ojos cuando recién nacidos, abren los ojos a los dos días y yo los abría a la semana y media.
Entonces dije, no, güey, no tengo que venir aquí a pelear protagonismo. No, no, no, no, y no, no me fui por ahí.
No estoy diciendo quién jugó, no estoy señalando a quién, hermanas, porque cada quien, tal vez yo creo que cada una... O es lo que yo estoy...
Les estoy diciendo lo que yo pensé, más no lo que se vivió, porque mi loca cabeza les puede estar diciendo cosas que tal vez no pasaron, pero me estoy desahogando, estúpidas, así es que escúchenme, porque ya basta, ya basta de estar toda callada, gachona, triste, desconsolada, sin rumbo, ya, ya me harté.