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Ay, hola. Se te ofrece algo.
Ay, pero qué raro que me está. Hola, jean-pierre.
Ay, ya sabía yo por qué me andabas tratando tan mal. Es tu hermano jean-pierre.
Voy a pasar por allá un momento. Sí.
Solo para pasar. Oye, una pregunta.
Vente, mami. Vente, chiquita.
Vente. ¿quieres algo?
Hola, jean-pierre. A ver, espérate, espérate.
Espérate, espérate. Pregunta.
La gente lo sabe. A ver, marie claire.
¿él es jean-pierre? Él es jean-pierre, mi hermano.
El castín, bebé. Exactamente.
Ya somos varios. Sí, está bonito, ¿verdad?
Oye, tú ya no entras al castín. ¿sabes qué?
Él siempre me está tratando mal, ella. ¿ah, qué pasó?
No. Hombre.
Ah, no, no. Yo lo que creo...
¿qué? No, morocho.
¿cómo? No, no, o sea...
Yo lo que creo es que quiere algo, marie claire. ¿qué?
Mira, mira, mira. Que quiere algo.
Y seguro wendy quiere algo y no es dinero. Ajá.
No, mira, mira. Ay, me asla.
Yo en esta ocasión te voy a preparar un traguito. Ay, jean-pierre, pero...
El trago guevara. Ay.
¿ah, guevara? Sí.
Jean-pierre, pero que huyamos juntos. Es demasiado pronto.
Oye, oye. Pero ya vas, un traguito.
Va muy rápido, ¿eh? El rojo de la pasión.
Ay. Lo bueno es que ahorita no ando en mis días.
Digo... Ay, no.
Huele, huele, huele. Oye, una pregunta muy importante.
Cuando... Lalo.
Cuando se está en esos días, ¿tú eres de esos barman que le entra a la batalla? No, no soy barman.
Yo soy bartender. Ah.
Ah. Oh, my god.
Bartender. Ah.
Qué parón de fundillos. Estos días yo prefiero no hablar de eso.
Prefieres no hablar muy bien, ¿no? No, yo creo que le voy a poner aquí...
¿qué más lleva? No, mira.
Esta fresa que está aquí... Estamos en televisión, ¿eh?
Mi chavo dalén. Sí, mira.
Esta fresa es afrodisíaca. La voy a colocar acá, aquí adentro.
Ay, qué afrodisíaco. Pero espérate.
Un momento. Espérate.
El pepino, ¿crees que es afrodisíaco? El pepino.
Ay, sí. Es de noviembre, ¿no?
Dame el pepino. Digo, dame el pepino de ahí.
Mira, mira, mira. Este es un pleonasmo.
Pepino con chile. El doble.
Ah. ¿qué haces?
¿qué te pasa? A ver, el que ya viene, termina de preparar su trago, es viernes de cotorreo, de agarrón sabroso, de cargar y ser cargado como cartón de caguamas.
Hola, ¿cómo estás? Aquí es poliamoras.
Ahí es compartida y repartida. Vamos a ver esto.
Vamos a ver esto. Échamelo.
Échamelo. ¿qué vamos a ver?
¿sí? ¿vamos a ver algo o no vamos a ver algo?
No, cambiamos. Dale.
¿qué? ¿ah?
¿a ustedes les ha pasado hace qué tener como una especie de, no sé, que se encuentren alguna pareja o algún berrinche o alguna pelea? De hecho, terminó mi relación por eso.
Dejé abierta la computadora. Ay, esas historias ya me las sé.
Pero déjame decirte una cosa, güey. Casharon ese mail seis meses después, güey.
Andaba de viaje. No recuerdo dónde chingados y de repente suena el teléfono, güey, y me dice así directamente, ¿quién es fulana de tal?
¿quién es, güey? No te hagas pendejo.
¿quién es fulana de tal? Y yo, no doy.
Estoy en la computadora y le pusiste tal, tal y tal. Y ahí me cayó el veinte, güey.
A la madre, güey. Pues ya me aventé el jale.
Andaba ya no sé dónde y ya regresé a la casa y ya le dije, ¿sabes qué, güey? Así, tal cual.
Pasó esto y esto y esto. Nada más.
O sea, no pasó ni más ni menos. No mames, a mí me pasó un sábado, viernes en la noche, ¿no?
Yo nunca salía y me dice mi morra, no, pues sal con tus amigos y acá. Pero llegué como a las seis de la mañana, ya te imaginarás, ¿no?
Yo tenía dos teléfonos, uno según para el trabajo y otro para mis redes, ¿no? Y se ponchó la llanta y yo iba a salir y me dice, ve a cambiar la llanta, ¿no?
Y ahí voy, todo dormido con un teléfono. Yo no sabía cambiar.
Yo estuve como dos horas. Dije, hay que se aguante, ¿no?
Y revisando mi otro teléfono arriba así, ¿cuándo subo, carnal? No mames.
Yo dije, estoy bien pendejo. Todavía le dije, estoy bien pendejo.
¿pero qué no tiene clave? Sí, pues se la sabía.
Ah. Sí, no, yo creo que revisar el teléfono a alguien, o sea...
Es de muy mal gusto. Es de muy mal gusto.
Yo me he vengado. O sea, ya que cortamos, pues, de hecho...
Cabronadas. Ajá, de que sé que le van a calar, pues.
Ah, pero me puso el cuerno con todo méxico. Nada, espérense.
Jean-pierre, no te preocupes, chiquis, porque tú ya quedaste como barman, ¿eh? Aquí todos los viernes, bebé.
Hermana, todo lo que tú quieras, ¿eh? ¿quieres un trago?
Sí le puedes decir cuñada, o sea... No, no, no.
Con respeto. Marie claire, te amo, güey.
Ay, yo te quiero. No sabes, amo que vengas a la fiesta de los viernes, jean-pierre.
Mándame tu número de cuenta. Pero ya, prepárate un trago.
Te lo regalo, mami. Ay, mi chiquita, mi casa, mi templo, mi todo.
Amo a toda tu familia. Saludos a la mamá de marie claire.
Oye, sí, ya te vi, ya te vi poniéndole latas a jean -pierre. Ay, tráiganme unas latas para ponerle a jean-pierre, que lo quiero, que lo amo.
Ya, ¿quién caliente ni se siente? O sea, han puesto, fíjense, o les han puesto el cuerno.
O sea, a ver, vamos a comentar, vamos a comentar. O sea, ¿cómo lo ven?
¿cómo lo ven? Él va...
¿qué van a hacer? Nada, nada, tú síguele.
Mira, yo te voy a decir una cosa. Yo no he puesto el cuerno, pero sí me han puesto el cuerno.
Y es bien feo, es bien feo, es bien feo eso. Pero bueno, tú tienes 54 años de casado.
A ti nunca te han puesto el cuerno. No, no, fíjate que mi esposa y yo sí nos somos muy fieles, pero yo sí tuve un par de relaciones hace algunos años, antes de conocer a mi señora, por eso me casé con ella, que sí me pusieron el cuernote bien gacho.
¿y cómo te enteraste? ¿qué crees que yo me eché a su primo?
Del que me echó, me puso el cuerno y yo me eché a su primo. Ajá.
¿y tú? Eh, no, nunca me he dado cuenta, pero seguramente sí, ¿no?
Y si jugamos a que yo te engaño, ¿qué me harías? Ahí le hicieron varias cosas.
Y ahí los habitantes nos están platicando todo el pedo, ¿tú qué me harías? Eh, a ver, a ver, a ver, ¿cómo está la situación?
Si yo te engaño a ti, jean pierre, es broma, ¿eh? Si yo te engaño a ti, si yo te engaño a ti, ¿qué harías tú?
No manches, güey, pero a ver, es que depende cómo la encuentres. Te engaño con tu mejor amigo.
Ah, no, sí. ¿qué?
Eh... Una, una...
Lloro, güey, para empezar, ¿no? Si primero lloras, ¿no?
Pero no me pegarías. Eh, pues, ya sabiendo tus antecedentes, te decía...
Ay, ya sabiendo que... Oye, güey.
Ya sabiendo que estamos en igualdad de fuerza, te decía... Ay, mi jefe.
Bueno, bueno, ¿tú has sido infiel? Yo he sido infiel muchas veces, pero siempre que me la hacen a mí, yo hago que me la paguen.
La otra vez... ¿ves, moracho?
¿ves por qué? ¿qué pasa?
No sirve, no vale la pena. ¿por qué no?
Yo era así, pero después entré al grupo. Es una mujer del mal.
Tú eres... Yo.
Todo depende de la situación. Pero si yo te sería fiel, ¿tú me fueras fiel siempre, toda la vida?
Pues, no te aseguro nada. ¡así son!
¿viste? Pero mira, te voy a decir algo.
No. Son cosas...
Depende cuántos tragos... Dice la canción, son cosas del amor...
Exactamente. ...
Son cosas de la edad. Y mejor recordemos cómo se salvó brianda después del duelo de la salvación de esta noche.
¡suéltamela, papá! Sí, rescátanos, rescátanos.
¡bienvenidos al duelo por la salvación! Como ven, hay una estructura en forma de ola conectada a una mesa que tiene varios orificios con puntajes.
Cuando yo te diga, karina, tomarás una de las pelotas y la deslizarás como bola de boliche para que encaje en uno de los orificios de la mesa. ¡eso!
¡veinte puntos! En este momento, brianda lleva el primer punto.
¡brianda lleva 40 puntos! Estoy muy orgullosa de alguien y es de la niña que un día fui y de lo lejos que ha llegado.
Y aún más lejos de lo que ha logrado, así que esto va por brianda pequeña y la quiero salvar.