
La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
No te lo di por el juego, te lo di porque normalmente cuando propongo algo en la cocina, oye quiero hacer fulano, tú me dices, normalmente me dices no, es lo primero que me dices. Que no desayuno, que no desayuno.
No, no, no, no, o sea cuando, no, hay que comer sobras, no, hay que comerse esto, no, o sea, tú no estás ahí metida como estamos nosotros, como lo entendemos lo que hay. Si te fijas, no se echan a perder cosas.
Pero siempre me como lo que hacen ustedes. No, no, pero me refiero a que nosotros vamos a hacer la cocina, vamos a cocinar, y tú llegas a preguntar qué, y si no, o sea, como que no te parece nunca lo que hacemos.
Pero sí. Está bien, pero siempre quieres sacar, o sea, estás muy preocupada por las obras.
Ah, bueno, sí. Sí, es como algo de mi cultura, como no tirar las obras, pero me las, no, listo.
Aquí también, aquí también, aquí también. Sí.
Pero como que siempre me, o sea, yo sentí que siempre me estabas cuestionando en la cocina. En serio.
Qué iba a sacar y qué no, ¿me entiendes? Ok.
Más que nada en la cocina. Claro.
Entonces, no, no estaba hablando por los juegos. Ok.
Que a veces sí, o sea, a veces decimos cosas y, y siento como que vas en contra de, pero como que llegas y me lo dices en secreto. O sea, como que llegas y me dices.
Siempre te lo dije adelante de todo el mundo, por ejemplo, lo que pasó de mercado pago, dije, che, sin, última oportunidad, ¿podemos cambiar? Porque si no, no comemos.
Y lo dije delante de todos. Pero me lo dijiste en bajito a mí.
Pero como vos me dijiste recién bajito lo de la media, como, como líder. ¿cómo lo de la media?
Lo de la media que me dijiste recién. Lo de la puerta.
O sea, nunca, nunca te dije algo como para generar un complot, ponele, ¿o no? No, no, no te entiendo lo de la media.
Lo de la media, por ejemplo, recién como vos me dijiste, como para, puedes pasar la bola de lo de la media, de la puerta. Ah, sí, porque no puedo hablar, o sea, porque estoy muy cansado.
Pero está perfecto, está perfecto. Te pedí ese favor.
Pero, mira, por ejemplo, en todas las dos cosas que pasaron con el juego, las dos veces decidí decirlo en público y se dio. Y con la comida lo tomo, pero sí, a mí me gusta comer las sobras.
O sea, para que no se tiren. ¿no tiramos sobras?
Y después es la pregunta. No, no, no, no tiramos sobras.
No tiramos sobras. Tiramos lo que había que tirar para que nadie se enferme.
Pero creo que nunca te lleve la contra de, no sé, que digas, che, cocinemos carne, y yo te diga, no, no cocinemos carne. O sea, una vez, o sea, un solo día.
Sí. Me dijiste, te di tres opciones y las tres me dijiste que no.
¿me entiendes? O sea, te dije, hagamos esto.
No, no, no, pero es que aquí hay esto. Sí, pero esas sobras se comen un día como hoy.
Hoy comimos sobras todos. Sí.
De hecho, comimos carne, comimos pollo y comimos pescado. Sí.
Porque tenemos un control. Sí.
De cuánto tienen las cosas en el refri. Sí.
De cuánto hace que se escuche. Pero sentí que realmente te llevé una contra como muy, muy power, que si no me lo hubieses dicho.
Lo que pasa es que a mí no me gusta mucho discutir el tema. Claro.
O sea, no me gusta mucho discutir el tema porque no eres la única a la que le tengo que dar explicaciones de lo que estamos haciendo en la cocina. Claro.
Entonces, si me enfrasco contigo y te digo, no, es que mira, flor, fíjate. Claro.
Vamos a abrir el refri, hay esto, hay el otro y esto. O sea, si yo puedo explicarle a todo el mundo lo que estamos haciendo en la cocina.
No, obvio, obvio. Sí siento que somos personas que nos estamos conociendo.
Entonces, las veces que vos dijiste, no sé, hacemos pescado y yo te digo, uy, pero está esto, nos estamos comunicando por primera vez y después ya lo aprendemos. No es que se repite y se repite y se repite.
Sí, sí, sí. Lo tomo igual, pero no creo que te haya llevado la contra muchísimo.
Al contrario, soy más de acatar tus órdenes como decir, che, este tipo, bueno, como hablamos allá en argentina, este tipo es un líder positivo, sigámoslo. Ahora, cuando pienso algo diferente como, por ejemplo, cuando veníamos perdiendo lo de mercado pago, digo, uy, me tengo que animar a decirlo, ¿entendés?
Porque me gustaría mucho comer la semana que viene. Entonces, me animo a decírtelo porque siento que vos sos el líder.
Y si todavía no, vos no te animás a decirlo, bueno, lo digo yo. Pero creo que tampoco desde una contra, ¿viste?
Desde un lleva y trae. Te voy a decir algo, te voy a decir que siento que pasó.
Sí. Tú eres muy hábil para muchas cosas, pero yo pregunté que si quién quería jugar y con todo el entusiasmo del mundo fue ella porque no esperábamos.
Cintia reaccionó y dijo, yo, yo, yo, yo, porque me fue muy bien en el juego, no perdí ni una pelota. Sí.
Yo no sabía. ¿qué cosa no sabía?
Que ella no había perdido ninguna pelota. Entonces, creo que tenía un punto muy válido.
Claro. Yo por eso dije, ¿neta no perdiste ninguna pelota?
Pues, vas. Ni tú, ni él, ni yo contábamos con una cuarta oportunidad.
Claro. Y tenía que resolver en chinga porque nos agarraron, neta nos agarraron con los calzones abajo.
¿me entiendes? Sí, sí, sí.
Y entonces, cuando tú llegas y me dices, no, cintia, no. Porque yo había jugado en el club.
Había jugado en el equipo de cintia y había notado que estábamos muy lentos, muy lentos. Está bien, está bien, lo entiendo perfecto.
Pero lo que te quiero decir es que yo no le puedo decir a una persona que se entusiasmó, que levantó la mano y que dijo yo. Sí.
Vas y luego decirle, no, fíjate que siempre no. O sea, entiendo tu punto.
Y yo entiendo el tuyo. Pero no le puedo matar la ilusión.
Obvio, obvio. Y entonces, ella se va al juego.
Y tú me empiezas a decir que no. Y ahí es cuando ella se da cuenta que no quieres que juegue ella.
Yo quería que juegue alguien hábil. Lo entiendo.
Para comer, ¿me entendés? Lo entiendo perfecto, lo entiendo perfecto.
Porque era muy importante. O sea, imagínate, perdón, te cuento mi punto de vista.
Imagínate lo mal que lo hicimos, que nos daban una oportunidad extra para intentar llegar. Entonces, era muy importante que esa oportunidad extra la agarre un jugador bueno, en el cual yo no me estaba poniendo.
Yo hasta ese entonces pensé que vos podías ir. Entonces, era como una charla objetiva, porque estoy acostumbrada al deporte, que se dicen las cosas desde, no de lo personal, desde, che.
Pero hay gente que no. Hay gente que no.
Es que tú eres hábil y tú lo sabes. No, pero no desde hábil.
Tipo, si a mí también me hubiesen dicho, che, vos sos muy chiquitita para esa s, mejor que vayamos hoy. Entiendo, porque entiendo la charla deportiva de estamos a punto de definir un resultado muy importante que decimos para comer.
Entonces, no contaba con la sensibilidad de mi compañera, que tiene todo el derecho a tenerla, pero tampoco me puedo hacer cargo de la sensibilidad no trabajada del otro. ¿me entendés?
Porque tenemos que comer 16 personas. Entonces, en ese momento dije, es hora de hablar.
Pero, ¿no sabés? La cantidad de veces antes que elegí no hablar, porque la perjudicada era solamente yo.
En un montón de momentos, como por ejemplo cuando se hacen muchas cosas a las que soy alérgica. O cuando se hacen salsas que yo no como con chile.
Y digo, no importa, aprender a sobrevivir. Dale, dale, dale duro.
Pero en este momento, que era el presupuesto para los 16, me salió del alma como que vaya un jugador más hábil. No contaba que se iba a poner así de mal.
El problema se extendió hasta el día siguiente. Y ahí ya yo no sabía qué hacer, porque obviamente es un juego de personalidades.
Y ahí es donde volviendo a la charla inicial de no te des por vencida, porque el juego. Y digo, si yo no quiero mostrar eso.
Porque por ejemplo, al otro día aldo me dijo, me habló muy mal. En el medio de todos.
Y yo decidí acariciarle así el hombrito, bajarle la atención. Y decirle, no, lo que pasa es que somos los tres débiles.
O sea, me metí en el plural yo, con tal de no dañar el ego de nadie. ¿no te parece que no?
Estaría bueno que nos interceda un moisés, un yair, un luis, un alguien. Y recién ahí me entendió.
Y zin ya se puso mal por lo que había dicho bri. Que bri había hablado de los jugadores y todo.
Y era como, wow, acá no solamente jugás con tus emociones, sino con las emociones del otro. Y ahí zin me dijo, a mí no se me cayó ninguna pelota, a vos te cayó un montón.
Yo por suerte ya le pedí a mi hermosa amiga chula que me haga todos los edits. Para que vea que realmente había una diferencia deportiva grande.
Pero no me iba a poner ahí a discutirle a alguien que quiero. Pero, no, a vos se te cayeron un montón de pelotas, lo hiciste relento, esto y lo otro.
Porque si yo también me pongo a responderle mal a cintia y a aldo, pierdo. Porque primero es más grande el cariño que quiero generar, la amistad que quiero generar o el compañerismo que quiero generar.
Y después yo no quiero ser famosa, yo quiero ser artista.