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Yo trabajé ahí en el domino's casi tres años. Tres años.
Y cuando una pizza sale fea, no la debes de mandar. No.
Cuando tú sacas el... O sea, tú la masa la haces con las manos.
La vas dando la forma redonda. Y la pasas al spring, la pasas a una tipo charola, pero perforada, como una reja, una malla.
La pones, la salseas, te vas pasando por estaciones, ¿no? Queso, ta, ta, ta, ta, y la metes al horno.
El horno, antes, cuando yo trabajaba, era de nueve minutos. Y la pizza ya salía lista.
Si tú le veías burbujas a las orillas, que estaban tostadas, que estaban deformes, que estaban mal hechas, que todo el rollo. Si la pizza está fea, por control de calidad, tú mismo no la debes de mandar.
Te tienes que ir en... La sacas, la reportas, y te tienes que ir en chinga a meter otra.
¿qué hacen con esos? Te la comes, pues.
Te las comes. Si la deformes, te la comes tú.
No tiene nada malo, nomás que está fea, pues. Hombre, comíamos pizza.
Ya luego las hacíamos aderejas y las hacíamos feas. ¿quién quiere pizza?
No, pues yo. A ver, deja ahorita la cuadrada, la hija.
No, chica. ¿y pagan bien?
No, pero yo trabajé ahí hace 30 años. 30 años.
Sí, entonces me pagaban 700 bolos a la quincena, pero lo que me dejaba a mí, nos dieron un chingo de cursos para ganar propina. Para ganar propina.
Te dan un chingo. En aquel entonces, el dominos era un comisariato, era gringo.
Todo venía de estados unidos. Mandaban un comisariato de estados unidos con toda la calidad.
De estados unidos. Y toda la preparación era gringa.
Tal cual. Te ponían videos, te ponían todo para que supieras cómo ganarte la propina.
Entonces, realmente, los 700 bolos a la quincena eran simbólicos. Y en ese entonces, los gerentes y todo nos traían en chinguísima.
Uñas, corte de pelo, uniforme, la moto. Absolutamente todo estaba bajo un control de calidad bien perro.
Entonces, siempre tenías que andar fajadito. El cinto era del dominos.
La camiseta dominos, la gorra dominos, todo. Entonces, tú tenías que llegar a la casa y ver si no había un periódico tirado o algo, un juguete, algo que tú le pudieras dar al dueño.
Ah, mire, estaba esto tirado aquí afuera. Tenías que tener una observación acá curada.
Tu presentación. Tu moto.
Hola, ¿qué tal? Su pizza.
Antes se usaba en el tiempo. Al 30 minutos.
Entregada con 26 minutos. Entregada con 24 minutos.
Para que no te pidieran la garantía. Sí.
Tenías que tener el control de cada uno de los pedidos para que se entregaran en menos de 30 minutos. Sí.
Pero la gente abusaba, ¿no? Sí, sí, sí.
Se fue poco a poco, se fue eliminando. Sí.
Y sobre todo porque en las privadas ya no contaba la garantía. Ah.
Cuando llegas y hay un interfaz, un teléfono y todo ese rollo, pues ya no, ya no contaba. Claro.
Porque de aquí a que picas y abres y no sé qué, se empezó a hacer una legata en las privadas de que la gente decía, no, pues es que a mi casa llegó después de 30 minutos. Sí, pero el repartidor estaba a los 20 minutos tocando y no le abriste.
Claro. Claro.
¿no? Entonces, este...
Pero sí dependía mucho de la amabilidad, de cómo eras, buenos días, buenas tardes, buenas noches. Aquí está su pedido en tanto tiempo.
¿y si te daban? Había, fíjate que cuando yo estaba ahí, bien loco, porque pues si tratas de ganarte la propina, a huevo.
Pero había gente que, por ejemplo, había una promoción, una pizza mediana de pepperoni en 45 pesos, ¿de acuerdo? Se me hacía muy barata 45 pesos una pizza mediana de pepperoni.
Se vendían. Muchísimo.
No mames. Pa, pa.
Y había un vato que pedía una diaria y llegábamos y nos daba 45 pesos. ¿de propina?
Salía con... No, no, no, para pagarte la pizza.
Gracias, 45 pesos. Cuando salía el pedido del vato, nadie la quería llevar.
Gracias, gracias. Llévala tú, güey.
No, no, no, no me toques, no, llévala tú. Y era una pinche mansión el vato.
¿en serio? Ahí en el boulevard kino.
Guau. Y este...
En una mansión. Y salía con los 45 exactos.
O sea, nunca te daban ni un peso de propina. Y había gente, pues, que no...
O sea, por ejemplo, en los moteles. En los moteles llegabas y muchas veces te peleabas por lo de los moteles porque como el vato no se va a poner a discutir...
Sí, rápido. Todo tiene que ser en chinguita.
Y así, ¿no? Toma, toma, toma, ya vete, ya vete.
Ya sabías que 60 pesos y el vato te iba a pagar con 100 y echa para acá ya, o sea, vamos, ¿no? Ah, güey, güey.
Nos peleábamos, moteles y hoteles nos los peleábamos. Bien cabrón.
Híjole, sí.