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Una horita. Así que aquí nos van a tener, sintonícenos.
Nos van a tener una hora mame y mame y mame. Vamos a platicar cosas de chavas.
A mí me gustaría mucho platicar de algo muy serio que es la depresión. La depresión es un juego, hermanas, es algo que tienen que tomar conciencia porque a veces uno como ser humano no tiene ganas de hacer nada, no encuentras esa motivación interna para salir de ese hoyo donde estás.
Recuerda que no estás sola. Recuerda que hay ayuda psicológica o inclusive psiquiatra que te pueda ayudar.
Te lo digo yo como experiencia que día con día intento que la depresión no me arrastre, no me atrape porque pues obviamente una fue muy pendeja y tomó muy malas decisiones en su vida. Tal vez yo creo que tienes que buscar algo que te haga sentir bien.
El ejercicio es una opción muy buena. El ejercicio te ayuda a todo ese.
Ese tipo de situaciones, ese tipo de emociones. Recuerda que tu tranquilidad mental es lo primero que tienes que tener en la vida.
No vas a poder disfrutar nada si no estás bien mentalmente y emocionalmente. Así es que ponte perra.
Ponte perra, levante ese rostro y díselo porque tú vales, porque tú eres fuerte, porque tienes tus pensamientos claros y decisivos. ¿y si no?
¿y si no? No, sí.
¿para qué vivo y no sé para qué? Esta es una gran representante de la depresión y de lo que no deben de hacer y lo que no deben de decir.
Hay que afirmarnos todos los días. Sí.
Que somos maravillosas, dignas, merecedoras, que merecemos un amor bonito, un trabajo digno, que nos guste, que nos paguen bien, un buen sueldo. La salud mental es muy importante.
Y sobre todo reconocernos porque a veces no nos enseñaron a reconocernos cuando somos personas y que somos personas que le echamos ganas a la vida, hermanas. Cuesta mucho trabajo reconocerte como ser humano y decir, he pasado por todo esto, pero hoy me encuentro en este lugar en donde quiero estar con la gente que quiero estar y me encuentro perra.
Sí. Recuerda que ya no somos para...
Para estar agachando la cabeza con cualquier pendejo o con cualquier estúpida. No.
Todos valemos igual. El piso es parejo, mamá.
Recuerda que el como te vean es como se sienten por dentro. Tú, perra, completa de gusto.
Es una proyección de ellos. Claro.
No te define. No te define.
Nada más tú sabes lo que hay en tu corazón. Sí.
En tu cerebro, en tu pasado. Y todo eso puede cambiar.
No porque la cagaste antes ya no tienes un futuro ni ya no vales. Está como yo.
Yo llegué bien boquetuda al grupo. El hoyo así, o sea, boqueteada, a más no poder, tocada por mil hombres, ya con más baños de romero que me puse, con el agüita caliente de romero se me cerró, pero llegué así, amiga, casi con la tripa en la mano.
Entonces, no importa si hayas sido la que hayas sido, si hayas sido la más inventada de tu colonia, ya ves que eres buena para creerte muy perra porque haces tantas los fines de semana y entregas el número 10 y te quedas con 100 pesos. ¿qué tiene?
¿qué tiene? ¿qué tiene?
¿qué tiene perra? Si llegas a la fábrica y tú te sientes la más perrísima de adornadora, siéntete la más perra.
Y celo, créetela. No, porque llegar a los recursos humanos y te quiera ver chiquita y orejona, no.
No. A ver, momento, mamacita.
Tú estás ahí porque también estoy... Y a veces también te tiran porque ven potencial en vos.
Sí. Sí.
Sí. Por envidiosas, porque la envidia es una enfermedad.
Sí. A ver si vos...
Está bien vallada, es una enfermedad. Entiéndelo.
A veces la gente te chinga y te juzga y tú ni en cuenta y es porque te tienen envidia, güey, porque ven algo... ¿sabes cuál es la mejor herramienta para la persona que te envidia?
Que te vea feliz y triunfando, hermana. Exacto.
Que te vea tranquila en la vida. Ahí dales en su madre a esas personas que les caes...
Que se les revuelvan las pipas, que se les revuelvan. Ay, que te vean feliz y tranquila, pero que te vean feliz y tranquila porque lo sientes, no por aparentar y por figurar.
No, que lo sientas, que digas, chingue su madre. No puedo con esta perra.
Claro. Que les arda la cola.
Todo y más, todo y más. Preferiría ser la envidiada que la envidiosa, recuérdalos siempre, precioso.
Siempre. Ay, según nosotras, insegura.
La envidia les corroe y mi vida les agobia. Me critican, me consta que me odian.
Gracias. Sí, ¿le gusta?
Cuando lloré, me acordé de wendy mucho. ¿por qué?
¿qué pasó? Pues porque admiro mucho su capacidad, su inteligencia emocional y el ser ella.
Esa es la única y auténtica dentro de un reality, güey, porque ya cuando estás aquí adentro lo vives. Y encima el primero, ¿no?
Y que no te dejas intimidar por nada. Ni por nadie.
Y que te vale madre. Estaba con unos lobos, güey.
Y que te les pones al pedo y lo que piensas lo decía y así siempre ha sido ella. La vida la llevó a eso.
Qué padre. A ser perra y divieta.
Temporaria muchos. Te quiero mucho, hermana.
Yo sé que tú no puedes estar. Sé que me apoyas desde tu corazón y con eso basta y sobra.
Lo demás. O sea, hay gente muy genial.
¿sabes qué? Que tenemos una amistad de años y igual con las patas.
Cerebralmente, o sea. Ellas felices de que yo esté aquí.
Como que un conflicto. Pues sí.
Para pisar el palito. Fuertes y rudos.
Que de repente me tiene como la mojiga. Sí, así.
Ajá, y ella fue muy... Como todos los que han estado en el reality.
Como todos los que han estado en el reality, o sea, las personalidades. Y respeto a sabelito, aldo, karime pinter.
La neta, sí, oigan, uno viene opinando afuera. Todos los que estuvieron aquí.
Y hasta que no estás aquí dices, ah, chinga. Venga, aquí hay mucha lucha de egos.
Ay, sí. Mucha lucha de egos, este, y es padre.
De protagonizar, de querer tener muy foco todo el tiempo, güey. Exacto.
Hay semanas que son de cada quien. Sí.
Esa hora es la semana de este, ahora es la semana de aquel. O sea, no puede ser todas tus semanas y todos tus días, güey.
No mames. Sí puede ser, amiga.
O sea, pero en buen plan, no por, no por hacer pedos, güey. No por chingar, ándale.
Que sea porque lo sientes. Sí, imagínate estar ahí toda aburrida, como un mueble, sentada, platicando.
Yo les platico de mi vida para causar lástima. Mínimo eso estoy haciendo.
Para que vean que hay gente peor que ustedes, que uno. Ay, pobre te va.
O sea, yo la mía, pendeja. Ay, pobrecita estúpida.
¿cómo te atreves, mugrosa? Mis tragedias, güey.
Las cacastuelas. Lo que a mí me ha pasado, también se los comparto para que vean que uno puede superar tragedias y cosas tristes y cosas fuertes, güey.
Y que hay personas que han pasado situaciones más fuertes que nosotras y aún así siguen de pie. Ajá, sí.
Hay muchos ejemplos allá afuera en la vida. Una no es ejemplo.
Una no viene aquí a dar el ejemplo de que yo soy jamás. Allá afuera hay muchas personas.
Y en todos los lugares hay muchas personas que han tenido situaciones muy fuertes en su vida y se han superado, hermanas, han salido del hoyo. Sí, yo soy de las que pienso, o más bien mi prioridad en mi vida, es que el círculo donde estoy yo me siente tranquila.
El círculo donde estoy yo y las cosas que yo haga. A mí me puede poner feliz irme a comer una paleta al parque, como irme de viaje a un lugar carísimo.
No importa la cantidad, sino la calidad o la intención. Así es esto, güey.
O sea, yo se los digo, si trabajan, dense su gustito, hermanas. Está bien que son mamás, está bien que sí, que tienen muchas cosas, pero dense su gusto, hermanas.
Cómprese su blusita, un labialcito, váyanse a pasear en perras, hermanas. Una está aquí encerrada como perra y ustedes allá con la libertad de hacer todo lo que querían.
Disfruten. Ya, memo, ya estuvo.
Disfruten. Ya, memo, ya estuvo.
Ya, memo, ya estuvo. Pinche, memo, ya sacó la banda de rojo otra vez.
Ya. Aferrado.
Y vamos por los que, no sé, vamos por los que sean no. No, ya no.
No, vamos a llevando la tranca. Tomé la decisión de llevármela tranquila, de divertirme y pasármela genial.
Eso sí, voy a poner un límite en muchas cosas aquí dentro, porque al fin y al cabo quiero que mi círculo se esté llevando bien. No quiero amargarme por cualquier situación, no quiero incomodarme con cualquier mamada, con cualquier pendejada, no quiero prestarle mis emociones a cualquier estupidez.
Yo vine a ser feliz a la vida, yo vine a ser feliz, ya sufrí mucho tiempo, ya ahorita no estoy para sufrir, estoy para vivir. Así es que tú, si en estos instantes tienes diez mil pesos, préstanolos, préstanolos, porque a nosotros le vamos a dar buen uso.
Ella se va a comprar unos tenis, ella le va a comprar unos tenis a su viejo. Y yo me voy a ir.
Me voy a ir a contratar uno del parque.