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¿cómo se sienten? ¿nerviosos?
Y no. Poquito.
No. La que nos abandona.
Pregúntale a ernesto. Ernesto, ¿me ves nerviosa?
Pues no. No.
No, no, no estoy nerviosa. ¿qué te pone de nervio, cintia, en la vida?
Llegar tarde a trabajar me pone muy mal. Ah.
Sí. Saber que estoy llegando tarde y no puedo brincar por encima de los coches, eso sí me pone de mal, así, muy mal.
Lo demás no. Saber que tanto tráfico hay ahora que al rato que salgas de...
Puta, ahora sí que después de no ver tráfico. Pero no tengo nada más interesante que hacer que ir a las entrevistas.
E ir a agarrar un avión a mazatlán con mi chavo. Y a miami, eso sí me urge ir para ir a georgia también.
Tengo que ir. Vámonos, miami beach.
Fíjate que no me gusta ir a miami beach. ¿no?
No, yo a miami voy. Voy a mis cuates, pero ya la playa es ya south beach, ¿sí?
Sí, voy, voy a kiwis, a casa de amigos míos. Más relax.
Ahí donde tiene ernesto su casa. Sí.
Es el lugar bonito para ir. De volada.
Pero verdad que ya miami beach ya se volvió otra vez una anacada. Se ha vuelto, pues, feo.
Inseguro. Súper inseguro.
Ah, caro. Carísimo.
Carísimo. Nada más van los turistas, la neta.
Ya no están los restaurantes antes que eran así de guau. Sí.
Ya chafeó otra vez. Ya se volvió.
Ya puro del madre, ¿no? Del chido.
Se volvió una zona de afroamericanos fea. Ya.
Mi hijita se fue a hacer un trabajo con una amiga de la escuela. Sí.
Y gracias a dios que iban con el papá de la amiga porque... Si no...
Hey, you, buddy. Get the fuck out.
Get the fuck out of my bitch, yo se hago una cosa espantosa. Ah, y le dije, no quiero que vuelvas a ir a miami beach nunca más en tu vida.
Así se pone. Todavía miami beach, pero tienes que agarrarte un buen hotel o algo para que rentar una cabañita.
Sí. Bonitos los callos.
A mí me gustan. ¿eh?
A mí me gustan. ¿verdad?
Bonitos los callos. Sí.
Los callos sí son lindos. De quince.
Creo que voy a tener... Bueno, me acuerdo de guardar más que poder.
Adiós, cosas. No las volveré a ver nunca más.
Fue un placer haber hecho tal berrinche por ustedes para que me las vuelvan a quitar. ¿por ahí hay un tapa de este?
¿de qué? Ah, la voy a agarrar a mi güey.
Se me cayó una. Ah, sí, claro.
De estos sí lo voy a agarrar. Perdóname.
Gracias, suelta, los veo. Sí.
Bye. Bye.
Qué ritistas somos, manito. ¿eh?
Qué elitistas. No, es que son como...
Agregidos a esa multitud, ¿no? Sí, te digo que...
No vas con esposa y con hijo, pues... Y luego andan hasta el huevo.
Ya se volvió otra vez zona de gente de fentanilo. Eso sí es peligroso.
Sí. Sí necesitas proteger a la familia.
Lo más que uno pueda. Pues sí, la neta.
Con todo respeto, pero sí. Sí.
Como le dicen a tu esposa. La mayoría de mis amigos de miami se llevan a la playa, van a los calles, solo así.
Es más, ni van a la playa. Pues cada vez es muy bonito.
Es que, ¿sabes qué? Los patios son gente que trabaja.
Sí. Entonces, el fin de semana se dedican a hacer limpieza.
Claro. No son muy descendidos.
Es que hay algo que no han hecho y ya no viven. Está perfecto.
Nosotros vamos a eso, a hacer vida de familia. ¿eh?
Nosotros vamos a hacer vida de familia, estar tranquilos. Sí, yo, pues yo cuando vivía allá no salía.
Llegué a ir a misa como tres, cuatro veces. Yo he ido a la misa ahí de, de brickel.
Nada más. O íbamos a restaurantes donde van las familias de allá.
Oigan, ¿y en misa les piden fotos? ¿eh?
¿y en misa les piden fotos? Sí.
Ay, sí. Pinche gente no respeta ni uno orando, carajo.
¿eso sí les molesta? Cabrón, güey.
Me han agarrado llorando en el altar de la villa de guadalupe. Yo llorando, hasta adelante en la villa de guadalupe, del mal pedo que me había pasado y así.
Yo en el celular. No sean imprudentes.
Yo les digo que salieron. Yo les digo que no, que estoy llorando, que si no se dan cuenta.
Le volaba. De esa parte no se dieron cuenta.
No les informo. Pues es que la neta, gordo, sí es un asalto al respeto.
A ver, el zacacayos. No, yo sí me enojo mucho, ¿sabes?
Estaba yo en la villa de guadalupe orando así, que pasé el fraude, que me fue horrible esa de... ¿fraude?
Sí, la vez que te digo que me quedé sin lana, que estuvo cabrón. Llegué a méxico y me fui a la villa de guadalupe.
Sería en guadalupe. Estaba yo hincada.
Lloré y lloré y lloré. Y en eso siento en el hombro.
Era una señora con una foto dispuesta. En media misa, adentro de la iglesia, y se me hizo una grosería.
Hay cosas que no, aunque seas artista, no están chidas. Ah, paciencia.
Hay que jugar el juego con inteligencia. Paciencia.