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Trabajé con sting. ¡claro!
¡no! ¿qué tiene el concepto de...?
¡no! ¡háblale!
Oye, tú trabajaste con david lynch, ¿no? Con david lynch.
¡guau! ¿trabajaste con david lynch?
¿qué hiciste? ¿a quién mataste?
No. ¿a quién le vendiste?
De casualidad llegué a un casting y este... Eso está guay.
Guau. ¿qué trabajaste con david lynch?
Sí. Guau.
Pero me invitaron a comer ahí en el restaurancito porque no encontraba el lugar de la audición. Entonces...
Pero ¿dónde? ¿aquí o...?
No, en los churusco. En los churusco.
Ah. En los churusco.
Vinieron a hacer dunas acá. Y este...
Estaba un cuate ahí afuera como chef, ¿ya comió usted? ¿no?
¿no gusta comer? Sí.
Y me metí al casting a volar. Y eran como cuatro mesitas y me senté y de repente llegó un gringo y este...
Un americano y... Me puedo sentar.
Ya no había... No había lugar en las sotas.
Sí, sí. Nos íbamos platicando de la vida, de cine, de música, de...
Y al final le digo, bueno, pues, ¿y usted qué? ¿qué hace aquí o qué?
Ay, yo soy el director, me llamo david lynch. No.
No. No.
Y tú así... Perdón, me dijeron que sí quería comer, pero ya me voy, ya me voy.
Me dice, no, no, estás perfecto, nomás quítate los frenos. Me decía...
No, le digo, los acabo de pagar. ¿cuántos años tenía?
No, pues, tenía como... No sé, veinti...
Dos, veintiuno. Yo en mi carrera de cine de david lynch.
Sí. Está cabrón.
¿cómo? Y te dijo, te vas a...
O sea, ¿ya te habías quedado en la película? No, no, no, no había hecho ni el casting.
Ay, esto está re bien. Es que no...
Vengo a un casting. Y sales güero en la película.
Sí, en un telirrojo y con una calva acá. Sí, sí.
No manches, qué belleza. Pero estaba paul smith, estaba silvana mangano, estaba sting.
No. No.
Bradbury. Imagínate.
Kenneth macmillan. Guau.
Kyle maclachlan. No, no, no.
Yo trabajaba en un banco. Y entonces...
Te amo, güey. Pedí permiso para...
Ah. Oye, es una película...
Tengo que ir a guadalajara a filmar unas cosas. Entonces dije, el lunes regreso, ya me pinto el pelo de negro, aunque sea con la calva.
No le hagas, tuve un mes. Un mes, un mes.
Y entonces... ¿ya renunciaste al banco?
¿te corrieron? No, no me corrieron, pero mi jefe después de años me dijo, no, ya sabía que no era cierto, pero te esperamos, porque bueno.
Bueno, pero la amistad, realmente. Sí.
Claro. No, una cosa increíble.
Y luego, por ejemplo, cuando hicimos la escena, una bocina así inmensa, ¿no? Y el varón...
¿se acuerdan de esa película? Yo no me acuerdo tanto, pero sí.
Era un varón así inmenso, ¿no? Y entonces, este, volaba, ¿no?
Y después entraba un chavito y se me acercaba y así, lleno de sangre. Y había un pecho falso acá, que con una sierra de verdad.
Y entonces me la sacaba así. Dije, ya falló la sierra, güey.
¡ah! No, no, no.
Y de repente, yo me tenía que caer y, pues, ya sabes, entre todo eso, me pegué aquí en la cabeza. Ay, no.
Y al final, ayúdenme, ayúdenme. Y llega debil.
No, no, no, tranquilo. Ya me calmó.
Y este, nada. Fue la primera muerte.
¡qué cool, güey! ¡qué cool, güey!
¡qué cool, güey! ¡qué cool, güey, qué cool!