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Mi casa, o sea, te digo, yo vivía solo, ¿no? , bueno, vivo solo, entonces dije, no, el chile ya me dio miedo, ahora sí, porque ya me estaba dando miedo con los días que apagar la luz, ¿sí me explico?
, porque... Sí, como de miedo de chiquito.
Ajá, total que hace cuenta que, dije, no, me voy a ir a casa de mi mamá, o sea, yo ni modo que no duerma, y dije, pues, ni modo que no duerma, ya llego con mi jefa y todo, no mames, güey. O sea, hace cuenta que, ya me acuesto, me volteo, y hace cuenta que aquí, así como, ¿cómo te explico?
, como una bruja, güey, o sea, hace cuenta que yo la vi, no sé si me estoy yendo muy acá al extremo, pero yo sentí como me cargó esa ruca, güey, y me iba a aventar por las escaleras, y cuando me iba a aventar, porque mi abuelita había pasado como a, creo que a lavarse los dientes o no, así que... ¿tu abuelita qué?
Había pasado como a lavarse los dientes, o sea, como que... Yo creo que...
Yo creo que... Yo creo mucho en los espíritus buenos y malos, o sea, tal vez...
O sea, como que mi abuelita acabó con eso, güey, ¿me explico? Sí, como que pasó tu abuelita y fue una bendición porque te iba a dar la bruja.
Ajá, sí, literal. Ajá.
Pero no mames mi sangre, te lo juro, yo con miedo, imagínate, yo decía, acá, o sea, yo sueño pesadillas y hasta digo, va, a ver, a ver, ¿sí me explico? Pero esta vez no, te lo juro, no podía, no podía, o sea, me despertaba y decía, ay, qué cabrón, pues ya relajéme.
Y cuando, cuando te digo que esa noche que me quedé, le dije a mi mamá, de hecho, no, pues me siento bien, bien sacado de onda. Me dijo, no, pues has de estar cansado, pues también has viajado y así, ¿no?
Y me quería limpiar con un huevo. Y le dije, no, no, no, yo no, yo sí estoy chido.
Y ya, ándale, güey. Igual alguien te hizo brujería.
¿quién sabe? Qué loco, güey.
Te digo que esa noche mi abuelita ahí estaba, güey. Hasta me sentía triste, carnal.
Me sentía triste. Me sentía triste, así andaba todo aguitado.
Mi mamá, cuando llegué, me dijo, ¿qué tienes? Me dice, tú dices, o sea, tú eres raro y acá, pues ya sabes, ¿no?
No, pues nada, le digo, pues así, así, ya le conté. Oye, ese, ¿y la semana previa a eso?
¿algo que hayas hecho diferente? No, que llevaba dos días de fiesta.
Pero eso, pero esos dos días de fiesta, ¿hiciste algo que golpeaste a alguien? Dije, o sea, no sé.
No, güey, no, no, no, no. ¿fuiste a algún ritual?
No, no, no, no, no, no. Exacto.
No, no, no, es que pensando que por alguien te cruzaste nada más con la persona equivocada y... A mí me pasó una vez que estaba yo en casa de un exnovio y su mamá había fallecido hace cuenta en julio.
Y en noviembre yo puse un altar en la casa de él para mi mamá, para su mamá, para su papá, sus abuelos y todo. ¿en dónde?
¿en tampico? No.
Aquí, en la casa de un exnovio mío. Y puse fotitos de todos y puse como lo que le gustaba tomar a la señora y así, ¿no?
Y estaba el altar puesto. Güey, bien raro.
De repente, pues voy como a dar una sacudidita y veo que el shot de tequila, güey, estaba como a la mitad. No, güey.
Y yo, qué raro, güey, ¿será que sí bajan y sí...? Pues es una creencia, ¿no?
Sí, sí, sí. Que bajan y comen lo que pones ahí, o sea...
Pero tú la crees. Tú la habías puesto lleno.
Yo lo puse lleno. Tú lo pusiste lleno y ¿cuánto tiempo después tuvo la mitad?
Como dos días. ¿y estaba a la mitad?
Ajá, de estar el altar puesto. ¿y no se consume ese vano?
No sé, es lo que yo pensé. Dije, a lo mejor se consume de estar ahí abierto, pero no, pero pues no pasa, ¿verdad?
O sea, que se había evaporado. Evaporado, bueno.
Eso no me dio miedo, dije x. Luego este güey me dice, ay, hazme una sopa, ¿no?
¿quién era, perdón? Un exnovio que se acababa de morir su mamá en julio.
Ah. Yo la había conocido a la señora y todo, y esto fue en noviembre.
Ok. Y bajé las escaleras, ya eran como la una de la mañana, y entro a la cocina, y de la estufa yo parada, volteaba y veía el altar ahí, ¿no?
Afuera de la cocina, como en la entrada. Y entonces estaba yo haciendo la sopa, y no sé por qué desde que bajé sentí miedo.
¿sentiste miedo? Sí.
O sea, frío. Sí, miedo.
Como que no me estaba... Como si no estuviera sola.
¿pero tenías frío? No.
Ah. Una cosa rara, güey, que he sentido pocas veces en mi vida.
Pero dije, no mames, o sea, no es como que se me va a parecer... Si no se me ha parecido mi mamá en años, güey.
Claro, me estoy hondeando. No me va a parecer mi suegra, güey.
Ajá. Que se le aparezca a él.
Claro. ¿no?
O sea, entonces ya empiezo a hacer la sopa así, y cada vez... Era una sopa instantánea, la puse en el sartén con agua, y empecé como a menearle, y estaba parada en la estufa, y yo no quería voltear hacia allá, porque sentía una vibra extraña, güey.
Sí, sí, sí. Una presencia.
Sí, te lo juro, güey, te lo juro. Y de repente, sentí como...
O sea, está la puerta así, y ahí se veía el altar, y para allá la sala, y así. Y yo estaba en la estufa.
Sí. Sentí que alguien hizo esto.
Que se asomó. No.
Alguien como que se asomó. Sí, y estoy segura que era ella, ¿me entiendes?
Lo poquito que pude ver... Ay, sí, me puse la virgenita.
Ajá, era ella. Entonces, empecé yo, padre nuestro que estás en el cielo, no sé qué, no sé qué, y yo, señora, este...
No se me aparezca a mí, parezca a él, no sé, de que empecé como a hablar con ella, de que... Pero eso es bueno, que le sabes.
Sí, pues yo como que fue lo primero que se me ocurrió, porque no quería ni salir para arriba, güey, porque me la iba a tocar ahí. Sí, le hizo toda una plática.
Sí, de que señora, no, no, yo le puse el altar, no sé qué, no sé qué, y en eso me grita mi ex desde arriba, güey, van dos veces que se prende y se apaga la tele, qué pedo. Te dijo eso.
Él estaba viendo la tele arriba y me grita y me dice, oye, se fue la luz abajo, es que van dos veces que se prende y se apaga la tele, y yo, no, no sé. Total, güey, literal, agarré la pinche sopa, salí con los ojos cerrados así, güey, como así, para no pegarme, y me subí y le dije, güey, pasó esto.
Y me dijo, no te creo, y le dije, güey, no te tengo por qué echar mentiras, güey, a los dos días ya no había ni una gota de tequila en el vasito que estaba puesto en el altar. No, porque aunque se evapore en dos días, no se acaba.
En cuatro días, güey. ¿y él no se la pudo haber tomado?
Pues yo le pregunté a él, güey, o sea, somos unos, o sea, menos que me haya querido asustar, pero la sombra y lo que yo sentí no era de un susto pendejo de una... Sí, no estaba ahí, no estaba arriba.
No, exacto, exacto. Entonces, sí se sienten las presencias, güey.
Sí, sí se sienten, sí, sí. O sea, se siente una sensación extraña de que está siendo observado por alguien, no sé cómo explicarlo.
Sí. Así como ahorita nosotros somos millones de personas.
Oye, ¿y qué te dijo él? Nada, pues me dijo como de, güey, sí, sí, pasó, pues es mi mamá, o sea, no, no, y le dije, no, ya sé.
¿pero cómo sabía que era su mamá? No, porque yo le conté.
Ah. Yo subí y le dije, entonces yo como loca me puse en internet a...
Ah. A ver qué pedo, si era cierto, si no, si el tequila, y venía en internet, que como todos los, todo eso es energía.
Sí, claro. Siempre con los aparatos electrónicos, por eso se van las luces, por eso las teles se apagan, porque los espíritus son energía.
Sí. Y lo eléctrico también.