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A la madre, yo tengo una muy, tengo muchas, pero tengo una muy íntima y nunca la he platicado, pero está buena porque involucra a mi jefe. Resulta que, pues yo me hice una operación en el deste, así como la de odenerni, y me hice la circuncisión grande, güey.
Era una gran operación, o sea, fue de mucho tiempo, larga de madres. ¿de cuántos días?
De cuántos días. Vieron que iba a hablar a doctores, otros, y quedaron en dos minutos.
Y en dos minutos quedó. Total de que ya pasas algo, estoy operado así, ¿no?
En el cuarto y la chingada y todo el pedo destruido, ¿no? Todo el rollo y llega mi papá y me dice, mi hijito, ¿qué onda?
¿quieres que te ayude con algo? No, papá, no, o sea, estoy bien madreado, no mames, la anestesia y me dolía, ya sabrán, ¿no?
Y ya me asomé así, güey, no mames, o sea. Y se hinchó esa madre, pero no mames, o sea, cosa tremenda, güey.
Así, o sea, todo hinchado, todo, todo hinchado. Y ya no estaba platicando con mi papá y todo, y luego, papá, ¿sabes qué, güey?
Me amparo, vamos al baño. Estoy bien madreado.
Hijo de tu madre, me dice, no mames, ¿quieres que te hipa, por favor, güey? Y ahí vamos, ¿no?
Y a la chingada, vamos, y voy con esa madre, y hago la pinche bata para un lado, y mi papá se asoma así. Y me dice, ah, no mames, que así te la dé, gente.
Se compra, se compra. Esto está muy bueno.
Y pasamos a la siguiente verdad. A la siguiente, venga.
Sí. La peor decisión que he tomado será la siguiente.
Bueno, yo soy una persona que piensa y repiensa las cosas, lo he platicado mucho con memo, porque creo que somos muy parecidos, pero... He tomado muchas decisiones que, bueno, ahora considero que fueron erradas, en su momento no, pero me causan mucho como arrepentimiento, como cruda moral.
Y bueno, trato de aprender de ellas, pero sigo con eso. Hay que perdonarse muchas decisiones malas que hemos tomado, pero hay una que es muy importante para mí.
Mis papás vivían en cuernavaca. Íbamos cada fin de semana a verlos, mis hermanos y yo.
Y bueno, pues yo decidí ese día no ir en viernes, porque estaba con una actriz. Y bueno, llegó la mañana y recibí un telefonazo y me dijo, la señora, es su mamá.
Dile que... Le llamo al rato y me dice, no, que es muy urgente, que es muy urgente.
Y me dijo que mi papá había fallecido en la noche. Y yo había quedado a llegar el viernes y no llegué por esa situación.
Y pues es una de las peores decisiones que he tomado en mi vida y de las que no me puedo todavía perdonar. Una de las peores decisiones yo creo que he tomado en la vida.
Es pelearme a la brava, o sea, como ser peleonero y creer que siempre puedo ganar en peleas, ¿no? , de golpes.
Digo, no, no es que yo sea un profesional, ni mucho menos, pero la peor decisión que he tomado fue pelearme en la calle y casi perder un ojo, que es este ojo, el derecho. Pues erróneamente a veces uno no sabe digerir los problemas o los insultos.
Es pelearme en la calle y casi perder un ojo, que es este ojo, el derecho. Entonces esa fue una decisión que yo tomé, agredir a esta persona.
Y pues al poco tiempo, como a la hora, hora y media, yo recibí un piedrazo de esa persona. Entonces pues yo creo que sí me marcó toda la vida.
Hasta el día de mi muerte yo me voy a llevar esa decisión que yo tomé, que fue agredirlo. Porque primero hubo agresión verbal de él hacia mí y yo decidí la agresión física.
Entonces pues me llevo... Llevo a la tumba esa decisión que erróneamente tomé.
Y que pues es que son estragos de la vida que te van enseñando a que ya no lo debes de hacer. Como me pasó con mazat, ¿no?
En algún momento me encaré con él y digo, no lo digo para presumir o decir yo soy el mejor o lo que sea, pero para otras instancias yo tener a una persona así de frente para mí era pegar, para mí era agresión, para mí era pues ya, ¿no? Defiéndete como un perro amarrado.
Y creo que dentro de esta, suena curioso, pero dentro de este reality me doy cuenta que ya pude superar esas decisiones erróneas que yo he tomado. Yo la peor decisión que he tomado en mi vida ha sido el poner siempre primero mi adicción ante mi familia, el no estar con ellos muchos años, el no tener la compañía de mis padres, tenerla y no valorarla más bien, el no darme la oportunidad de estar ahí y de darme cuenta que los años pasaron y que pues ya el tiempo no va a regresar.
Entonces es una de las peores decisiones que desgraciadamente tomé. No me arrepiento el día de hoy en el lugar en el que estoy, en el lugar en el que pertenezco, pero sí es una de las cosas porque en ese transcurso se fueron mis abuelos, fallecieron y tuve pues pérdidas familiares que yo preferí mil veces mejor seguir alimentando mi adicción.
Y no tuve la oportunidad de poder estar con ellos tiempo de calidad. Y eso sí como que me remordé un poquito o me remordía un poquito la conciencia y de estar con mis papás y darme cuenta pues que ya están más grandes y pues que el tiempo ya no regresará.
Pero hoy tengo la decisión de que estoy tomando las cosas como son y que tengo todo el tiempo para poderles dar tiempo de calidad y amor. Bien.
La peor decisión que he tomado. Creo que fue o que tiene que ver con hace más o menos dos años que conocí a mi papá por primera vez y que me senté a conocerlo, a tomar un café con él y que después de ese primer encuentro yo no quise verlo otra vez tan pronto.
O sea, no era algo que no lo quería volver a ver, sino que necesitaba mi tiempo para procesarlo. Y necesitaba tiempo.
No tenía tiempo para trabajar lo que había sido para mí verlo por primera vez. Y por esa decisión mía de darme ese tiempo, que fue un año, un año y medio, ya no lo pude volver a ver porque falleció antes de que entrara aquí.
Entonces, creo que si hubiera optado por verlo, aunque no lo hubiera entendido, aunque no hubiera tenido química con él, o aunque no... Estaba a lo mejor lista para volver a verlo.
Haberme dado esa oportunidad hubiera hecho que lo conociera mejor o que lo hubiera mínimo dos o tres veces antes de no volverlo a ver nunca. Bueno, yo la peor decisión que he tomado.
Pues, ya les conté un poquito. En un momento cuando...
Tenía muchas ganas de vivir y tenía muchas ganas de soñar, de cumplir sueños, de vivir la vida sola, tomé una decisión tal vez arrebatada o soñadora de venirme a vivir sola aquí a ciudad de méxico sin dinero, sin familia, sin amigos, sin nada seguro. Y hice las cosas como pude.
Pero terminó mal, terminó conmigo en un hospital, en terapia intensiva, en coma y definitivamente fue una, tal vez producto de mi inmadurez o tal vez estaba escrito para mí, pero como lo dije alguna vez, hasta el momento me siento muy triste de el dolor que le causé a mi hijo. De mi familia, de que mi mamá hasta el momento sufre de nervios, de lo que le hice a mi propio cuerpo, de que probablemente podría ya no haber estado aquí y por eso siento que es una decisión que a lo mejor pudo haber sido diferente, pero también puedo decir que a pesar de eso es una experiencia muy difícil.
De mi familia, de que mi mamá hasta el momento sufre de nervios, de que probablemente podría ya no haber sido diferente, pero también puedo decir que es una experiencia muy difícil.